Mi novela al Sol I
Me duele la cabeza.
Me gusta escribir cuando me duele la cabeza. No porque me alivie o porque crea que así lo hago mejor, sino porque me importa una mierda.
Sí, el dolor de cabeza ahuyenta a la hija de puta de mi editora interna, así que hoy, por primera vez en, ¿cuánto?, dos o tres semanas voy a volver a escribir mi novela.
¿Que de qué va mi novela?
Será otro día.
Hoy toca vomitona mental.
Todo esto del blog empezó porque, esta vez, quería compartir el proceso de escritura de mi novela. Nunca he dejado que mucha gente supiera que escribía y aun menos he permitido que lo leyeran, así que quise motivarme haciéndolo de la manera más pública posible.
Motivarme.
Motivación.
Es uno de los palabros que más abundan en mi blog, junto con productividad y tendencia a la procrastinación. Me escondo detrás de ellos, cuando la realidad es muy simple: yo lo que tengo es miedo.
Miedo a no terminar algo que puede ser bueno.
Miedo a terminarlo y que me parezca una basura.
Miedo a que no me parezca una basura y en realidad lo sea.
Miedo a que no sea basura pero lo parezca.
Miedo.
Miedo.
Miedo.
Por cierto, me llamo Yolanda. Por algo se empieza.





7 Mayo 2009 de 14:48
Ya. El miedo. Ese es un tio coñazo que paraliza todo. Lo unico que se puede hacer es intentar convivir con el.
7 Mayo 2009 de 15:14
Hombre, uno de mis guionistas favoritos por aquí.
Qué te voy a contar, aunque la verdad, me cuesta imaginar que un tipo tan prolífico como tú tenga miedo. Mi problema es que a mí el miedo me paraliza a la hora de crear.
7 Mayo 2009 de 18:32
Todos tenemos miedo… y ese es el principal obstáculo que tenemos que vencer. Yo tenía mucho miedo de que alguien más leyera cualquier cosa que escribo, hasta que publiqué algo en internet (mas que todo fanfiction y uno que otro original), entre gente que no conozco y que no me lastimaría tanto si me daban una mala crítica. Resultó ser todo lo contrario, aunque sí me criticaron mi forma de escribir que era una lata. Es cuestión de irse atreviendo poco a poco a algo más y buscando la forma que más te sirva para vencer ese miedo.
Alguna vez leí que nadie se convierte en escritor si no se cree primero que ES escritor.
7 Mayo 2009 de 18:56
Sí, la verdad es que en lo poco que llevo blogueando he notado que cada vez me cuesta menos hablar sobre mí o mostrar cosillas que escribo, y lo más curioso es que en mi vida “fuera de internet” soy cualquier cosa menos tímida o miedosa, pero en lo que respecta a la escritura, cuesta.
Un saludo y gracias por tu comentario.
7 Marzo 2010 de 23:04
Conozco esos miedos. Precisamente hace muy poquito que los he superado, al menos casi todos. Tenía miedo de sonar grandilocuente y peñazo, de escoger grandes temas que me iban grandes. Lo superé decidiendo que podía escribir sobre pequeñeces de la vida, de todos los días en un lenguaje sencillo. También decidí empezar escribiendo en formato breve como pistoletazo de salida. Quizás algún día dé el siguiente paso y escriba relatos o novela corta, quizás una novela en condiciones… o quizás no. No me importa. Y eso también me ayuda a superar el miedo.
Lo último en el blog de Ana: CUADRO
8 Marzo 2010 de 12:22
Me alegro de que hayas superado esos miedos, además es curioso que, cuando das el primer paso, enseñando lo que has escrito a alguien o publicando un blog, los siguientes pasos son cada vez más fáciles.
Un saludo y gracias por comentar.