Si pretendes que tu actividad como escritor sea tu trabajo, incluso si se trata únicamente de un proyecto o un sueño, la reacción de la gente al saberlo es diferente si eres un hombre o una mujer.
Si eres un hombre, eres un vago. Así sin más. Sólo quieres quedarte en casa para escribir durante una hora y luego hacer lo que te da la gana.
Si eres una mujer, la reacción variará si tienes pareja e hijos o no.
Si eres soltera, no eres más que una soñadora que quiere pasarse el día haciendo versos cursis con un gato en el regazo, pero no es preocupante, porque en cuanto tengas familia se te pasará.
Si tienes responsabilidades familiares, eres una mujer frustrada (sobre todo sexualmente), que le roba tiempo a su casa y a sus hijos para tonterías. El problema se resolvería si tu marido te pusiera firme (sobre todo, sexualmente).






24 junio 2009 a las 9:36
Sea como sea, eso de querer escribir se soluciona con un buen par de tortas.
24 junio 2009 a las 9:41
Tú lo has dícho…
Un saludo.
25 junio 2009 a las 20:36
Acabas de hacerme entender TANTAS COSAS!!!
25 junio 2009 a las 21:30
Sí, ciertas actitudes son muy “familiares”.
Un saludo y gracias por tu comentario.