[...] no tenemos ese privilegio, incluso el más breve de los cuentos requiere un título. Uno de mis microrrelatos tiene un título tan largo como su contenido, de hecho, si nos atenemos al número de caracteres, el título es más largo que el [...]
No conozco el secreto de cómo escribir mejor, pero intentaré ayudarte a escribir más, dándote los trucos e ideas que a mí me funcionan. El que todo esto resulte en la publicación de algún libro, dependerá del talento y la suerte de cada uno.
A cambio te tocará aguantar mis rollos e ideas de vez en cuando; es lo que tienen los blogs personales.
8 octubre 2009 a las 8:33
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Supuse. Erré. Enterré….
8 octubre 2009 a las 9:34
Genial
8 octubre 2009 a las 10:12
Gracias
8 octubre 2009 a las 14:55
…podria ser el epitafio de muchas “historias de amor” malogradas por malentendidos y errores
Me ha encantado!!!
8 octubre 2009 a las 15:02
Sí, es un buen modo de interpretarlo.
Me alegro de que te haya gustado.
Un saludo y gracias por tu comentario.
10 octubre 2009 a las 16:01
Es maravilloso saber que la vida es aprendizaje y nuevo comienzo. Lacerarse es inútil. Gracias, Kyo.
10 octubre 2009 a las 16:21
Me encanta las interpretaciones tan diferentes que le habéis dado al cuento, ya que todas son igual de válidas.
Si en la vida no pudiéramos aprender de los errores, vivir sería infinitamente más difícil.
Un saludo, y gracias por tu comentario.
25 marzo 2010 a las 8:32
[...] no tenemos ese privilegio, incluso el más breve de los cuentos requiere un título. Uno de mis microrrelatos tiene un título tan largo como su contenido, de hecho, si nos atenemos al número de caracteres, el título es más largo que el [...]