Ya llegamos a esos estupendos días en los que hay que hacer regalos a todo el mundo por real decreto ley, tanto si te apetece como si no, así que aquí dejo algunas ideas de regalos gratis (o casi) por si queréis (tenéis que) ejercer de rey mago con algún escritor en ciernes.
(Nota: no tengo ningún tipo de relación con las páginas a las que enlazo, pero si alguno de mis bienamados lectores está pensando en hacerme un regalito, aquí tiene algunas pistas de lo que me puede gustar
).
1. Útiles de escritura.
Casi todos los escritores tenemos una afición desmedida por adquirir todo tipo de material de papelería, pero si no es el caso, cuando menos es un regalo útil. Además, tiene la ventaja adicional de poder adaptarse a cualquier presupuesto, ya que puede tratarse de una estilográfica o un cuaderno bonito como los Paperblanks, Moleskine o mis favoritos, los de Renaissance Art, pero también se pueden comprar cuadernos, carpetas, lápices y bolis de colores en el “Todo a 100″ más cercano y envolverlo con gracia en una caja o cesta. No olvidéis incluir café, té o infusiones según sea su gusto y, por supuesto, chocolate en cualquier formato, que más que útiles son utilísimos para la escritura.
2. Un rincón para escribir.
En esta época de minipisos, una de las quejas (excusas) más extendidas entre los escritores para no seguir su vocación es que no se dispone de sitio para escribir, así que, qué mejor que darles un espacio propio para hacerlo. También esta es una posibilidad adaptable a todos los bolsillos, ya que se puede redecorar una habitación o un rincón de una habitación con una mesa, estanterías, una papelera, etc., pero esa zona de escritura puede consistir simplemente en una parte de la mesa del comedor o de la cocina en la que pondremos un bote para lápices, un bolígrafo o lápices, un cuaderno, y una papelera, y junto a la que nos aseguraremos de dejar despejada un lugar adecuado donde guardarlo todo una vez que acabe de escribir.
Y si lo que le gusta es escribir en la cama o en el sofá, un soporte para ordenador que también puede usarse para escribir a mano, es una excelente solución (doy fé, lo utilizo muchísimo). Si os lo podéis permitir, hay versiones más sofisticadas en Levenger.
3. Tiempo.
Ofrécete a hacer alguna de sus tareas para que tenga tiempo para escribir: cuidar a sus hijos un par de veces por semana, sacar al perro, hacer recados durante 1 hora, etc.
Para que quede constancia puedes hacer una especie de certificado o contrato que el escritor también tiene que firmar, comprometiéndose a usar ese tiempo para escribir única y exclusivamente y no para otra cosa, de este modo además de tiempo se regala motivación.
4. Software gratuito para escritores.
Estás en el lugar idóneo para encontrar información sobre software gratuito para escritores. Graba aquellas aplicaciones que creas que le pueden interesar en un CD y hazle una bonita carátula con fotos o imágenes relacionadas con la literatura, así los Reyes Magos podrán dejarlo junto a sus zapatos.
5. Puntos de lectura personalizados.
No hay escritor al que no le encante leer, así que los puntos de lectura siempre son bienvenidos, sobre todo si son un modelo personalizado. Pueden ser imágenes que hagan referencia a la escritura, o fotos vuestras. Aquí hay algunas ideas para hacerlos uno mismo.
Mañana publicaré un artículo complementario a éste: ¿Qué regala un escritor cuando está en la ruina?
Mientras tanto, decidme, ¿qué otros regalos de escritor os encantaría recibir esta Navidad?






30 noviembre 2009 a las 9:28
Un final para mi historia…
30 noviembre 2009 a las 9:52
Sí, ese es un buen regalo
Un saludo y gracias por tu comentario.
30 noviembre 2009 a las 9:52
Información Bitacoras.com…
Valora en Bitacoras.com: Ya llegamos a esos estupendos días en los que hay que hacer regalos a todo el mundo por real decreto ley, tanto si te apetece como si no, así que aquí dejo algunas ideas de regalos gratis (o casi) por si queréis (tenéis que) …..
30 noviembre 2009 a las 10:21
Pues es una buena lista, he encontrado cosas curiosas. A la espera quedo del post complementario
30 noviembre 2009 a las 10:56
No tendrás que esperar mucho
Un saludo y gracias por el comentario.
30 noviembre 2009 a las 11:04
El tiempo, el tiempo, ese es el gran regalo…
30 noviembre 2009 a las 11:13
Y tanto…
Un saludo y gracias por tu comentario.
30 noviembre 2009 a las 12:45
¡Buena idea! Le voy a pasar esta ruta a ver si le doy ideas.
30 noviembre 2009 a las 15:40
Ja, ja, espero que se dé por aludid@
Un saludo y gracias por tu comentario.
30 noviembre 2009 a las 17:45
Lo de regalar tiempo me ha parecido buenísimo.
¿Una caja de zapatos llena de ideas para desarrollar? O, en su defecto, de papeles en blanco para hacer un banco de ideas personal.
30 noviembre 2009 a las 20:19
Me gusta mucho la idea de una caja con papeles en blanco; la apunto.
Un saludo y gracias por tu comentario.
P. S.: Yo también adoro la voz de Alan Rickman.
1 diciembre 2009 a las 8:33
[...] Crisis aparte, la figura del escritor viviendo en una buhardilla cochambrosa, sin más luz ni calefacción que un lánguido cabo de vela, ni más alimento que un caldo aguado y un vaso de vino peleón, es un tópico, que, como todos, aparece porque se acerca mucho a la realidad. Seguramente nuestra situación no sea tan desesperada, porque disponemos de “un trabajo de verdad”, como gusta en llamarlo nuestra madre, pero nunca viene de más usar nuestro talento para hacer regalos gratis (o casi) como los que propuse que nos hicieran en el anterior artículo: Regalos gratis (o casi) para el escritor de tu vida: [...]