Archivo de mayo, 2011

Opinión: El bolígrafo de gel verde de Eloy Moreno

Yolanda González Mesa

30 may 2011
El bolígrafo de gel verde de Eloy Moreno

Comprar El bolígrafo de gel verde de Eloy Moreno

Este libro contiene dos historias en una, la del libro y la del autor.

El protagonista de la novela trabaja doce horas diarias en un puesto que ya no soporta para pagar una casa en la que sólo va a dormir, y que comparte con una esposa con la que ya apenas habla y con un bebé al que con suerte ve 20 minutos antes de que se duerme.

¿Os suena la historia?

Desgraciadamente sí, es la historia de muchos, de la mayoría. Hay quien lo lleva mejor y quien lo lleva peor, y el protagonista de la novela lo lleva fatal, hasta el punto de que la única salida que encuentra es renunciar a todo e iniciar un viaje con destino a su propio infierno.

La cualidad más destacable de El bolígrafo de gel verde es lo cercana que resulta a la vida de cada uno, pero, a pesar de que el tema central de la novela es la rutina y el hastío, estamos ante una historia entretenida, que no pierde ritmo en ningún momento.

Además esta novela tiene su propia historia, el autor, Eloy Moreno, la autopublicó en 2010, pero lejos de conformarse con ver su nombre en la portada, inició un periplo para lograr que las librerías le hicieran un hueco en su estantería, para encontrarse casi siempre con la misma respuesta “no va usted por el canal adecuado”.

Pero lentamente el boca a boca hizo que los lectores fueran descubriendo la novela, hasta que La casa del libro de Castellón aceptó ponerlo a la venta, y el autor pidió a sus seguidores en Facebook que escribieran su opinión sobre el libro en la web de Casa del libro. Esas opiniones situaron la novela como la segunda más valorada de la web y llamó la atención de Espasa que decidió publicarlo.

Gota 102: Miedo a ser juzgado

Yolanda González Mesa

27 may 2011

Todos los problemas a la hora de escribir son problemas psicológicos. El bloqueo normalmente nace del miedo a ser juzgado. Si imaginas que el mundo entero te está escuchando, nunca escribirás una línea. Por eso es tan importante la privacidad. Debes escribir los primeros borradores como si nunca fueras a enseñárselos a nadie.

Erica Jong

Relato: La paz del jardín

Yolanda González Mesa

25 may 2011

¿Por qué me miras así?

Te molestaba el ruido que hacía su moto y ya no te molestará más.

Venga, coge la azada. Nadie sospechará de unas viejas cavando en su jardín.

Cómo instalar yWriter5 en Mac OS X

Yolanda González Mesa

23 may 2011

Hasta que me pasé a Mac, yWriter 5 fue mi software para escribir novelas favorito, por las razones que os conté aquí. Desafortunadamente sólo tiene versión para Windows y Linux, por lo que ahora uso Scrivener, que es un programa excelente para escribir en Mac y a buen precio.

Por supuesto, para seguir usando yWriter 5 en Mac siempre podemos recurrir a una aplicación de pago tipo Parallels, que permite utilizar aplicaciones Windows, pero hay un modo de hacer que la versión Linux funcione en Mac de manera gratuita, que explican aquí en inglés y de manera un poco confusa, aunque yo trataré de dejarlo más claro:

1. Descargar Mono.

Mono es una plataforma de software que nos permitirá hacer funcionar la versión Linux de yWriter5. Una vez que entramos en la sección de descargas, seleccionamos la versión Mac OS X, que desplegará un texto en el que elegiremos qué archivo descargar en función de si la arquitectura de nuestro ordenador es Intel o PowerPc. Si no lo sabemos, podemos descargar la versión Universal.

yWriter5 en Mac OS X

Después abrimos el archivo .dmg que hemos descargado y hacemos doble click en el paquete de instalación.

2. Descargar yWriter5.

Descargamos de aquí la versión para Linux de yWriter5 comprimida en un zip. Lo descomprimimos y encontramos una subcarpeta llamada Bin. Creamos en la carpeta Aplicaciones de nuestro Mac una subcarpeta llamada yWriter5 y copiamos en ella todos los archivos que contiene la carpeta Bin.

yWriter5 en Mac OS X

3. Arrancar yWriter5.

Abrimos la aplicación Terminal que encontremos en la carpeta Utilidades dentro de la carpeta Aplicaciones y tecleamos:

 

cd /Applications/yWriter5

 

Y en la siguiente línea tecleamos:

 

mono ywriter5.exe

 

Esto tendría que abrir yWriter5, pero es posible que la primera vez la aplicación se quede colgada en la pantalla de inicio. En ese caso debemos cerrar el Terminal y repetir el paso 3 añadiendo -h al final, del siguiente modo:

 

cd /Applications/yWriter5

 

Y en la siguiente línea:

 

mono ywriter5.exe -h

Relato: Otros mayos

Yolanda González Mesa

18 may 2011

—No vayas hoy a la facultad.

—Tengo que ir, ya lo sabes.

—Pero ya he salido de cuentas, en cualquier momento…

—Lo sé, cariño, pero esta asamblea es importante. Franco está más muerto que vivo y… Piensa que yo voy para que nuestros hijos no tengan que correr nunca delante de los grises.

 

 

Torres. ¿Trampas?

Yolanda González Mesa

18 may 2011

Torres que son trampas

Relato para El Comecuentos: El hombre de su vida

Yolanda González Mesa

16 may 2011

Hace un tiempo Víctor Navarro Remesal me contó la triste historia de El Comecuentos, un personaje sobre el que pesa una maldición que le obliga a vagar por el mundo buscando cada día una persona diferente que le alimente con una historia. Por supuesto, enseguida me brindé a ayudarle, aunque no fui yo quien le llevó el relato, sino otro personaje atormentado que, como podéis leer aquí, le contó la historia de El hombre de su vida, con la intención de que El Comecuentos le ayude a resolver las dudas que le persiguen desde hace mucho tiempo.

(Nota: el relato tiene dos partes leed primero esta y a continuación  El hombre de su vida).

Gota 101: Hay dos tipos de libros

Yolanda González Mesa

13 may 2011

Todos los libros pueden dividirse en dos clases: libros del momento y libros de todo momento.

John Ruskin

Esta frase es del siglo XIX, pero no ha perdido ni un ápice de vigencia.

Relato: Estoy muerto

Yolanda González Mesa

11 may 2011

Con este amargor tan extraño que dejan algunas palabras releí su nota. “Estoy muerto”, decía.

Pensé que se refería a que se aburría desde que se jubiló. O a que sentía su vida vacía desde que murió mamá. O incluso a que estaba agotado por recoger todos los días a los niños del colegio, darles la merienda, y cuidarlos hasta que yo regreso del trabajo.

Si es que hay días que, cuando llego, los tiene bañados, cenados y acostados…

Cuando me armé de valor y le pregunté directamente, me sonrió como si aún fuera su niña pequeña, sacudió la cabeza y en voz baja respondió:

— Mientras me necesites, no me iré a ninguna parte.

Sólo espero que el olor se pueda disimular.

 

 

Opinión: Los Radley de Matt Haig

Yolanda González Mesa

09 may 2011
Los Radley de Matt Haig

Comprar Los Radley de Matt Haig

Los Radley son una típica familia de zona residencial.

Mamá es un ama de casa, obsesa del control, que quiere que todo en su vida sea perfecto.

Papá es un médico de familia que lleva la vida que Mamá quiere, e intenta convencerse de que es feliz mientras fantasea con la vecina de al lado.

El hijo es un adolescente inadaptado, con un problema de dermatitis y fotosensibilidad, que escribe versos torturados y oscuros y lee a Byron mientras procura evitar a los matones del instituto.

La hija es una adolescente ecologista y vegetariana convencida, pálida y delgada, a la que su dieta vegana no sienta nada bien.

Los Radley, en fin, no podrían ser más convencionales, excepto por el detalle de que son vampiros.

Mamá está tan obsesionada con la perfección para que ningún vecino descubra lo que son.

Papá fantasea con hincarle el diente a la vecina, literalmente.

La confusión en la que viven los hijos tiene menos que ver con su edad que con el hecho de no saber que son vampiros.

Pero la naturaleza de cada uno es imparable y un día hay un asesinato que viene a complicarlo todo.

Los Radley comienza siendo una historia vampírica centrada en la vida diaria de los vampiros y sus pequeños problemas cotidianos, pero va perdiendo fuerza y sentido del humor a mitad del libro, para terminar yendo por los caminos más previsibles.

Es una lástima, porque, aunque el libro es entretenido, te deja con la sensación de que el autor podría haber sacado mucho más partido a la idea y a los personajes.