Si en el primer acto tienes un arma colgando de la pared, en el siguiente acto deberá ser disparada. En caso contrario, no lo pongas ahí.
Tinta al sol
Procrastinando en vez de escribir.
Archivo de junio, 2011
Gota 105: Usa lo que describes
Opinión: Un gran chico de Nick Hornby
Lo primero que uno tiene que hacer al aproximarse a Un gran chico, es olvidarse de que ha existido su infumable adaptación cinematográfica titulada Un niño grande. Una vez eliminado de nuestra mente el recuerdo de Hugh Grant y sus tics, nos encontramos con la historia de Will, un eterno Peter Pan que no ha tenido que trabajar ni un día en toda su vida, porque su padre compuso un exitoso y horrible villancico, y jamás ha tenido un problema en su vida. Dedica su tiempo a comprar, a oír música y a ligar con todas las mujeres que se le ponen a tiro.
Precisamente, mientras lleva a cabo su última estrategia de ligoteo, fingir que es un padre soltero, conoce a Marcus, un chico de 12 años raro e inadaptado, al que le sobran los problemas, y que tiene la madurez que le falta a Will.
Con su habitual humor cargado de ironía, pero también de ternura, Nick Hornby habla sobre la paternidad, las relaciones de pareja, la depresión y los nuevos tipos de familias.
Un gran chico es una novela entretenida y fácil de leer, aunque los personajes resultan a ratos un tanto estereotipados y exagerados.
Relato: Terrones
—Una semilla en tierra desolada…
—Qué tierra desolada ni qué niño muerto… Chocheces de vieja. Todos los años lo mismo. ¿Qué necesidad tiene tu madre de deslomarse trabajando en la huerta, si con el agua que usa para regar este pedregal le sale más a cuenta comprar la verdura en la tienda?
—Shh, sabes que, desde que mi padre se fugó con la Anselma, ocuparse en esto es lo único que la consuela…
—Si de eso hace más de 15 años… Qué consuelo ni qué niño muerto…
Sin soltar la azada ni levantar la vista de la tierra, la abuela piensa: Niño muerto no, 76 años en verano hubiera cumplido el que aquí está enterrado, y otros tantos la guarra aquella.
Gota 104: Qué es un escritor
Un escritor es alguien que pasa años tratando pacientemente de descubrir un segundo ser dentro de él, y el mundo que le ha hecho ser quien es: cuando hablo de escribir, lo primero que viene a mi mente no es una novela, un poema, o la tradición literaria, es una persona que se encierra en una habitación, se sienta frente a una mesa y, en soledad, mira dentro de sí; en medio de sus sombras, construye un nuevo mundo con palabras.
Relato: El juego
—¿Puedo quedarme con sus juguetes?
Avergonzado me di cuenta de que lo había dicho en voz alta.
La leve sonrisa en los labios de Lola me indicó que me había oído y que algún día lo utilizaría en mi contra.
Opté por fingir que estaba trabajando, sin dejar de observar por el rabillo del ojo a mi ahora ex jefe recoger sus cosas.
La creatividad es contagiosa
Escribir es una actividad casi siempre solitaria. Te sientas frente al ordenador o al papel en blanco y luchas por extraer un texto de tu cerebro. Pero ese texto no sale de la nada, ni te es susurrado por ninguna musa, surge de una combinación de cosas: experiencias, lecturas, sentimientos y anhelos se mezclan y dan lugar al texto que escribes.
Ya os he contado que formo parte de un nuevo proyecto llamado TicWisdom que pretende ser un foro abierto a la cultura digital, el aprendizaje y el conocimiento.
Una de las últimas reuniones que tuvimos algunos de los miembros del equipo transcurrió en una terraza frente a un café, comiendo en un restaurante asturiano y después paseando por el centro de Madrid. A mi vuelta a casa no sólo tenía un montón de ideas surgidas en común para TicWisdom, sino también varias ideas para el blog (como este artículo) y para la novela. Ideas que, por otra parte, no habrían nacido con la misma naturalidad y fuerza si nos hubieramos quedado encerrados 6 horas en un despacho.
Y es que rodearte de gente creativa activa automáticamente tu creatividad poniéndote en el estado mental adecuado para escribir o para realizar cualquier otra labor creativa.
La creatividad de esas personas no tiene por qué tener relación con la escritura, pueden ser creativos en otras actividades artísticas, o en su trabajo, o para hacer regalos o para la cocina. Ni siquiera tienen que ser profesionalmente creativos, eso es lo de menos, simplemente deben ser gente con ganas de hacer algo y decir luego: esto lo he hecho yo con mi esfuerzo e ilusión.
Y la excusa de que la gente a tu alrededor es gris y aburrida no sirve: si has llegado hasta aquí es porque tienes acceso a internet, y en la red hay miles de personas creativas, así que empieza a comentar en los blogs, a comunicarte en las redes sociales, en foros, etc.
Ábrete a los demás y deja que la creatividad fluya; contagia y contágiate de esa energía única.
Gota 103: Schenectady, servicio de ideas
La gente me pregunta de dónde saco mis ideas. Siempre contesto: “Schenectady”. Me miran confusos y añado: “Sí, en Schenectady hay un “servicio de ideas” y cada semana como un reloj me envía un paquete fresco de seis ideas por 25 dólares”. Cada vez que lo digo en una conferencia en alguna universidad hay algún pardillo que se me acerca y pregunta la dirección del servicio.








