Aquellos de vosotros que lleváis leyéndome desde el principio recordaréis que una de las razones por las que creé Tinta al Sol fue para adquirir disciplina y constancia al escribir, con el objetivo de aplicar dicha disciplina a terminar una novela cuya idea me rondaba desde hace tiempo.
Dos años después, escribía a todas horas y mi cabeza bullía de creatividad produciendo idea tras idea… para el blog. Mientras tanto la novela no avanzaba.
El concepto central de la novela me gustaba, y me parecía que era bastante original, pero no lograba darle forma. Eso en las raras ocasiones en que me ponía a trabajar en ella, porque siempre parecía encontrar mejores cosas que hacer.
Y es que el problema era que tenía un concepto, un tema, incluso unos personajes, pero no una historia.
Sin embargo, hace unos meses, como ya os contaba en el artículo Haz lo que digo…, se me ocurrió una historia para otra novela. En cuanto empecé a hablarle de ello a mi marido vi claro todo: la trama, los personajes, incluso la frase final.
Entonces decidí abandonar la anterior novela y comenzar esta, no sin muchas dudas, porque se supone que una de las principales virtudes de un buen escritor es saber perseverar con una historia por muchas dificultades que surjan, ya que de otro modo nadie terminaría un libro.
El resultado es que en este tiempo he escrito tres veces más palabras de esta última novela, y estoy convencida que eso se debe, no sólo a que ahora tengo una historia que contar sino a que el primero era un libro que me gustaría escribir, y el segundo es un libro que, además de escribir, me gustaría leer. Por el tipo de historia que es y los elementos que la conforman es el tipo de libro que yo compraría.
El resultado de esto es que, a la vez que escribo, siento curiosidad por qué les va a pasar a los personajes a continuación, y me divierte imaginar situaciones sin aparente salida, para luego devanarme los sesos pensando posibles soluciones.
No por eso dejo de tener los problemas y miedos habituales del proceso de escritura: aún no sé cómo va a discurrir buena parte de la historia, cómo voy a resolver algunas cuestiones fundamentales o la evolución de los personajes, e incluso tengo pequeños momentos de bloqueo en los que me pregunto a mí misma, ¿y ahora qué?, pero no dejo de escribir, con la confianza de que iré solventándolo todo a medida que avance la historia.
Todo esto hace que esté disfrutando muchísimo con el proceso, cosa que no me ocurría ni remotamente con la anterior novela, y creo que estas sensaciones se transmitirán también a los futuros lectores.
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5 septiembre 2011 a las 8:35
Información Bitacoras.com…
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5 septiembre 2011 a las 10:16
¡Doy fe del proceso!
Lo último en el blog de raffles: Un paciente curioseando por el II Congreso de la Blogosfera sanitaria
5 septiembre 2011 a las 17:45
Siempre habrá bloqueos, a veces por la historia, a veces por el escritor, pero siempre que mantengas la historia en ese margen que has descubierto “un libro que, además de escribir, me gustaría leer”, todo irá bien.
Mucha suerte con tu obra, y se paciente con ella.
Lo último en el blog de tyess: Gracias al papel. Nº 1
5 septiembre 2011 a las 21:28
Tienes toda la razón, sé que vendrán las vacas flacas en cualquier momento, así que hay que aprovechar el subidón creativo para avanzar lo más posible.
Muchas gracias por tus palabras y un abrazo
19 septiembre 2011 a las 8:32
[...] Escribe el libro que te gustaría leer. [...]
9 octubre 2011 a las 22:38
Leyéndote me he visto perfectamente reflejado. Yo también sufro de esos constantes bloqueos para escribir y me encuentro dedicándole casi todas mis horas de escritura a mi blog y no a un proyecto de novela que tengo entre manos.
10 octubre 2011 a las 12:19
De hecho, yo ahora mismo debería estar escribiendo mi novela, pero estoy atascada en una escena y he sentido la “urgente necesidad” de contestar los comentarios que tenía pendientes
Ya me irás contando cómo te va.
Eso sí, el tuyo era el último y ahora mismo me vuelvo a la novela, así que haz tú lo mismo
Un saludo y muchas gracias por tu comentario.
7 noviembre 2011 a las 15:44
Me gusta el material que produces para tu blog. Acabo de descubrirlo, así que desde ahora lo empezaré a leer. Me gusta escribir y leí buenos consejos, por ende seguiré leyendo. Gracias.
7 noviembre 2011 a las 19:02
Gracias por tus palabras, me alegro de que te haya gustado mi blog, esta es mi gran motivación.
Un saludo y gracias por comentar.
2 enero 2012 a las 20:37
Yo también me siento identificada. Escribí hace tiempo una novela y sigo corrigiéndola pero no la veo pies ni cabeza. Me siento más inspirada en otra en la que he invertido menos tiempo y tengo un centenar ya de páginas. espero q este año pueda terminarla y ver cumplido mi sueño
Lo último en el blog de chiara: Zona de intercambio
4 enero 2012 a las 20:15
Nosotros somos los primeros lectores de nuestras novelas y no debemos olvidarlo nunca.
Te deseo mucha suerte con tu novela, ya me irás contando cómo va.
Un saludo y gracias por tu comentario.
16 enero 2012 a las 9:27
Totalmente cierto, es lo que me pasó a mí también. La novela en la que trabajo ahora surgió el día que me replanteé todo lo anterior que estaba escribiendo y dije… escribo para el lector, pero mi primer lectora, soy yo.
Por cierto.. Me encanta tu blog, lo agregué a la lista de “Lugares que me inspiran”.
Lo último en el blog de María Cecilia: Una chica que escribe.
19 enero 2012 a las 17:27
A veces pensamos únicamente en lo que deberíamos escribir y no en lo que nos apetece escribir, y si a nosotros no nos apetece escribirlo, menos le va a apetecer al lector leerlo.
Muchas gracias por agregar mi blog a tu lista y por comentar. Un abrazo.
5 abril 2012 a las 17:39
Tengo 19 años y me gusta muchísimo leer. Hace unos pocos años comencé a escribir por el mero hecho de que lo que leía ya no me satisfacía. Tenía en mi mente llena de imaginación el libro que me gustaría leer como tu bien dices. Hice mis intentos y quedaron en cortas historias o en pequeños guiones que no llegarían ni a servir como base de películas adolescentes.
Mi principal problema es que me gusta escribir sobre amor adolescente. Demasiado trillado ya…y a quién le comento lo que hago pues piensan igual…que con eso no llegaré a nada. Yo misma no pretendo llegar a nada…
Escribo porque me gusta y me entretiene…pero a la vez me frustra porque no consigo acabar lo que empiezo.
Se me hace difícil escribir sobre amor adolescente sin añadir algo más.
¿Podría ser algo sobrenatural? Demasiado utilizado últimamente…o solo seguir en el amor adolescente…
Mi cerebro no para de reproducir ideas…que se quedan en nada…
¿Qué hago cuando la historia que antes me ilusionaba…ahora solo me deja un sabor amargo e insulso?
Tus entradas son increíbles…y de gran ayuda.
Gracias
5 abril 2012 a las 20:01
Yo empecé a escribir porque los libros que leía no me terminaban de convencer, aunque en mi caso yo tenía unos 11 años y los libros en cuestión eran los de Enyd Blyton (Los cinco, Los siete secretos, etc.). Seguramente la mayoría de escritores hemos empezado a escribir así. Tampoco aquellas historias llegaron a cuajar como yo quería, pero fueron el comienzo.
), seguramente eso hará que se te ocurran elementos nuevos para tu historia que hasta ahora no habías tenido presente por estar demasiado centrada en ajustar tu historia en los cánones del género.
Si empiezas a pensar cuántos libros se han escrito ya sobre el tema que te gusta, no escribirás nunca, porque es prácticamente imposible encontrar un tema sobre el que no haya escrito alguien ya. Lo que tienes que tener presente es que la única historia que aún no ha sido escrita, es la que tú escribas, porque incluso siendo sobre un tema común, no hay dos escritores que escriban igual.
Si lo que te gusta es escribir sobre amor adolescente, forzarte a escribir sobre otra cosa dará lugar a una historia artificial en la mayoría de los casos.
Para sacarte de este bloqueo, puedes leerte los artículos para superar el bloqueo de escritor de mi blog, sobre todo los artículos Cómo volver a escribir tras el parón navideño y Cómo retomar la escritura tras un parón donde hablo de cómo “volver a enamorarte de tu libro”.
También te recomendaría que leyeras libros sobre otra temática que no tenga nada que ver con el amor adolescente, (libros que te apetezca leer, no empieces por El Quijote o el Ulises de Joyce, o cualquiera de esas lecturas-que-todo-escritor-debería-leer
Pero el consejo más importante que te puedo dar es que termines tu historia. Absolutamente a todos los escritores nos pasa lo mismo, cuando llevamos un 35% de la historia escrita empezamos a pensar que es una mierda y que deberíamos abandonar.
No te creas esas historias de Fulano de tal escribió su bestseller en una tarde y del tirón, no son más que chorradas que dicen los publicitarios para hacer ver que el autor tiene un talento “extraordinario”.
Recuerda siempre que la característica que tienen en común TODOS los autores publicados es que ellos terminaron sus historias.
Un abrazo y mucha suerte con tu libro.