Archivo de enero, 2012

Relato: Recreo

Yolanda González Mesa

30 ene 2012

Mano bebé¿Por qué me mira así?

Fue idea suya para empezar…

Y vamos a limpiarnos al baño, la seño sospechará si volvemos a clase con el babi lleno de manchas de sangre.


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Gota 114: Simplemente cuenta la verdad

Yolanda González Mesa

26 ene 2012

Incluso en literatura y arte, nadie a quien preocupe la originalidad será nunca original, mientras que si simplemente cuentas la verdad, sin que te importe un céntimo cuantas veces la han contado antes, en nueve de cada diez ocasiones, resultarás original sin darte cuenta.

C. S. Lewis


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¿Por qué Scrivener es mi software para escritura favorito?

Yolanda González Mesa

23 ene 2012

Hace tiempo que tengo entre los temas pendientes hablaros sobre mi software para escritura favorito, Scrivener, pero siempre he ido posponiéndolo, y no por falta de ganas, sino porque es un programa tan rico, con tantas funcionalidades útiles, que me resulta imposible condensarlas en un único artículo. De hecho, toda esta variedad de funcionalidades puede hacer que parezca confuso en un primer momento, pero en realidad tiene la ventaja de que cada escritor puede utilizar aquello que le resulte más útil, adaptándolo a sus necesidades y modo de trabajo, que serán diferentes de los de otro escritor.

Scrivener es un programa creado específicamente para ayudar en la escritura creativa, ya sea esta de ficción o no, lo que nos permite solucionar problemas que dan los procesadores de texto tradicionales tipo Word, que hacen difícil manejar textos muy largos como una novela, reordenar capítulos o tener a mano las notas.

Además, hasta ahora sólo tenía versión para Mac, pero recientemente han lanzado la versión para Windows.

Para animaros a probarlo, ya que tiene una versión gratuita de 30 días naturales, es decir, que sólo cuenta el día que lo abrimos, he hecho este listado con las razones por las que me gusta tanto y me resulta tan útil:

1. Tener todo a la vista.

Puedes tener en la misma pantalla el texto principal, las notas, las referencias y el material de investigación, sin necesidad de abrir y cerrar ventanas o incluso aplicaciones.

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2. Elegir el tipo y tamaño de letra de trabajo, independientemente del tipo de letra del manuscrito final.

No importa que cambies el tipo de letra a tu antojo, e incluso pongas distintos tipos y tamaños en los distintos capítulos por comodidad, capricho o cualquier otro propósito, el manuscrito final que cree Scrivener tendrá la tipografía estándar.

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3. Trabajar a pantalla completa.

Si necesitas eliminar las distracciones, Scrivener tiene una opción para escribir a pantalla completa.

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4. Editor de textos dividido en dos.

Si necesitas comparar dos textos, puedes dividir la pantalla en dos y trabajar en ambos a la vez.

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5. Guardar las notas en varios formatos junto con el texto.

Tiene una zona en la que almacenar notas y material de referencia en diferentes formatos (textos (doc, txt, rtf, html, pdf, etc.) imágenes (jpg, tif, gif, etc.) y archivos de audio y video (mp3, wav, mov) entre otros.

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6. Localizar y reorganizar capítulos con facilidad.

Los capítulos se pueden localizar y reorganizar con facilidad desde una estructura de árbol. Se pueden agrupar por carpetas para organizarlos mejor y conservar versiones anteriores, todos en el mismo documento, sin que eso influya en la versión final, ya que puedes seleccionar qué se incluirá en el documento final y qué no.

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7. Panel de corcho.

En la vista panel de corcho podemos tener una vista general de toda la historia, y añadirle etiquetas con información adicional.

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8. Vista en esquema o outline.

Igual que el panel de corcho, podemos tener una visión global de nuestro texto fácilmente.

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9. Plantillas de novelas, guiones, guiones de audio, relatos, ensayos, etc.

Con estas plantillas, además de la estructura inicial y, en el caso de los guiones, el formato automático de los diálogos, el manuscrito compilado final tiene ya un formato profesional.

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10. No tienes por qué escribir linealmente.

A veces algunas escenas se nos atragantan y nos impiden avanzar. Un buen truco es, sencillamente, dejar esa parte en blanco y continuar la historia más adelante, para retomarlo posteriormente. En Scrivener hacer eso es fácil, ya que podemos movernos de un capítulo a otro rápidamente.

11. Collections o colecciones.

Esta opción nos permite agrupar distintas partes de un documento (por ejemplo, todas las escenas en las que aparece un determinado personaje, o una subtrama), sin que eso afecta a su posición el documento.

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12. Autoguardado y backup.

La función de autoguardado te evita disgustos, ya que va guardando el archivo donde le indiques a intervalos regulares cuando detecta un período de inactividad. Además puedes establecer backups automáticos en el formato de scrivener o en zip, y decirle cuándo eliminar esos backups.

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13. Los textos pueden estar separados por secciones, pero forman parte de un único archivo.

Podemos dividir el texto en capítulos, escenas, etc. para trabajar con ellos con más facilidad, pero en todos momento forman parte de un archivo único, y como tal se compilarán.

14. Snapshots o instantáneas.

Como he contado un poco más arriba, yo suelo conservar las versiones antiguas de cada capítulo dentro de la carpeta correspondiente por si quiero dar marcha atrás, pero además, cuando vas a hacer un cambio grande o eliminar una buena porción del texto, puedes tomar una snapshot o instantánea del texto, para poder recuperar la versión anterior automáticamente si te arrepientes.

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15. Tutorial interactivo.

Aunque está en inglés, el programa dispone de un tutorial interactivo, que es un proyecto de Scrivener que te lleva paso a paso a conocer el programa de un modo muy práctico.

16. Tiene un precio muy asequible.

Sólo cuesta 45$ (unos 32€) y suele ser fácil encontrar descuentos en páginas tipo Retailmenot o con motivo del NaNoWriMo.

 17. Compila el texto en distintos formatos.

Una vez finalizado el texto, lo podemos compilar en doc, txt o rtf, por si necesitamos hacer los últimos retoques en otro procesador de texto, o directamente en pdf. También encontramos la opción de compilarlo como ebook en formato epub o mobi.

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Como podéis ver, este programa se merecería una serie de artículos, pero siempre me daría la sensación de estar olvidándome de algo. De todos modos, espero que este resumen de mis características favoritas os anime a probarlo.


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Opinión: El maestro de almas de Irène Némirovsky

Yolanda González Mesa

19 ene 2012
El maestro de almas de Irène Némirovsky

Comprar El maestro de almas de Irène Némirovsky

Darío Asfar es un jóven médico, emigrado desde Crimea a Niza, donde vive a principios del siglo XX junto a su mujer y a su hijo recién nacido.

Darío está en una situación económica desesperada, ya que su origen extranjero le impide hacerse con pacientes solventes. Aprovechando el auge que está experimentando el psicoanálisis decide convertirse en un “maestro de almas”, alguien a medio camino entre un terapeuta y un charlatán, que saca grandes sumas de dinero a los ricos calmando su ansiedad y angustia vital diciéndoles lo que quieren oir. Esta actividad, aunque le supone riqueza y estabilidad económica, tampoco logra darle la tranquilidad ni la felicidad que anhela.

Como siempre ocurre en las obras de Irène Némirovsky aunque la trama es muy interesante y las ricas descripciones arrastran al lector a la historia, lo más destacable son los personajes, profundos, complejos y contradictorios, unos son gente bien desconcertados porque su mundo se desmorona a su alrededor, otros vividores que sueñan con tener la vida de los ricos y están dispuestos a todo por lograrlo. El propio Darío, por ejemplo, es capaz de caer en las acciones más bajas, pero por una razón noble: cuidar de su familia y asegurar su bienestar.

El maestro de almas se publicó por entregas por primera vez en 1939, en el seminario Gringoire, con el título de Las escalas de levante, pero la historia resulta muy actual, dado que en los tiempos que corren abundan los mercachifles vendedores de humo dispuestos a proporcionar el secreto de la felicidad y el éxito a un módico precio.


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Relato: Sola

Yolanda González Mesa

16 ene 2012

Vela Todo el mundo está muy orgulloso de ella. En los tiempos que corren independizarse a los 23 años es todo un logro. Su piso puede ser pequeñito, un quinto sin ascensor, pero es todo suyo.

Por eso no puede contar a nadie que pasa la noche aterrorizada por una presencia en su casa.

De día todo va bien, se convence que es sólo su imaginación, pero de noche, el miedo empieza a acecharla.

Se moriría de vergüenza si alguien supiera que cada noche, antes de acostarse mira dentro del armario, tras la cortina de la bañera y bajo la cama para asegurarse de que no hay nadie; que comprueba dos veces que todas las ventanas están cerradas, las persianas bajadas, la llave de la puerta echada.

Después se mete en la cama, tapada hasta la barbilla con las sábanas como si estuvieran hechas de un material blindado que la protegerá de cualquier daño.

Es absurdo, infantil, pero en el momento en que apaga la luz empiezan los pequeños ruidos, los crujidos y algo que suena parecido a una suave respiración. Su mente busca explicación para todo: el parquet que se encoge al bajar la temperatura, el vecino que va al baño, la última gota de agua que se escurre por el lavabo…

Finalmente contiene el aliento para asegurarse de que ese leve murmullo que parece una presencia ajena no es más que su propia respiración.

Hasta que el miedo se vuelve insuperable y ninguna explicación racional acaba con la certeza de que no está sola, de que alguien la observa desde un rincón del cuarto, quién sabe con qué intención, y ahogada en una mezcla de terror y vergüenza alarga la mano para encender una luz salvadora.

Pero esa noche está más torpe, sus manos se deslizan por la mesilla sin encontrar la lamparilla. Después recorre la pared buscando frenéticamente el interruptor, cada vez más nerviosa, cada vez más angustiada.

Y entonces, clara y profunda, oye una voz que pregunta:

— ¿Necesitas luz?


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Gota 113: Pájaro a pájaro, compañero

Yolanda González Mesa

12 ene 2012

Hace 30 años, mi hermano mayor, que entonces tenía 10 años, debía entregar al día siguiente un trabajo sobre pájaros para cuya redacción había tenido tres meses. Estábamos en la cabaña familiar en Bolinas, y él estaba sentado ante la mesa de la cocina a punto de echarse a llorar, rodeado de cuadernos, lápices y libros sobre pájaros, paralizado por la enormidad de la tarea que tenía por delante. Entonces mi padre se sentó a su lado, le rodeó los hombros con el brazo y le dijo: “Pájaro a pájaro, compañero. Simplemente ve pájaro a pájaro.”

Anne Lamott


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Cómo volver a escribir tras el parón navideño

Yolanda González Mesa

09 ene 2012

CalendarioEl pasado mes de septiembre, después de las vacaciones de verano, os hablé de los trucos que a mí me funcionan para retomar la concentración después de un tiempo sin escribir, pero volver a escribir después de Navidad puede tener otros matices.

La Navidad es tiempo de hacer balance, de ver qué objetivos de los que te propusiste la Navidad pasada has cumplido, en cuáles has fracasado y cuáles ni siquiera has intentado. Y a estos objetivos hay que sumar los nuevos propósitos para el año nuevo…

Da igual si todos esos objetivos son grandes o pequeños, los has compartido o son un secreto, o incluso si están o no relacionados con la escritura: según sea el balance final, según sientas que este balance es una losa o un acicate, volver a escribir puede ser muy duro.

Para superar esos momentos que todos atravesamos de vez en cuando, hay varias cosas que puedes hacer:

1. Repasa las notas del proyecto, pero no el texto.

Repasar las notas que has ido recopilando con tus ideas para el proyecto te ayudará a volver a conectar con él, y a recordar qué te apasionó hasta el punto de comenzarlo.

En cambio, en momentos de baja autoestima, releer lo escrito hará que te fijes sólo en los errores, y eso no hará ningún favor a tu confianza.

2. Soñar despierto.

Visualízate escribiendo, publicando, incluso firmando libros en la Feria del Libro o San Jordi.

Escribir es tu sueño, así que sueña.

3. Escribirte una carta.

Si lo anterior no funciona, escríbete una carta sobre cómo te estás sintiendo.

A todos los escritores se nos da mejor ordenar nuestras ideas por escrito, y dado que es una carta a ti mismo no tiene sentido que te mientas, así que que deberías empezarla de este modo:

Querid@ capull@ sin talento:

Coincidirás conmigo en que ya va siendo hora de que te rindas a la evidencia y admitas que lo tuyo no es escribir. 

A continuación describe las razones por las que debes dejar de escribir, y date ideas para ocupar el tiempo que hasta ahora dedicabas a tus historias. Si hay un rasgo que caracteriza a los escritores es nuestro espíritu de contradicción, así que es bastante probable que antes de llegar al final ya estés dándote razones para seguir intentándolo. Y si no es así, la perspectiva de pasar el resto de tu vida sin escribir seguro que te devuelve al buen camino.

4. Escribe algo realmente malo.

Coge un trozo de papel en sucio o abre un nuevo archivo en tu editor de texto y escribe el peor texto que hayas escrito: repite frases deliberadamente, no corrijas las faltas de ortografía y cuanto menos sentido tenga mejor, la única condición es que esté relacionado con el proyecto en el que estás atascado. Sigue durante 20 minutos y después rómpelo en pedacitos o bórralo del ordenador.

Al día siguiente vuelve a hacerlo, y continúa día tras día, hasta que deje de apetecerte borrarlo.

5. La motivación no es tener ánimo, sino tener motivos.

Una de esas frases que desearías que se te hubiera ocurrido a ti, pero que se le ocurrió a Yoriento, o al menos a él se la leí.

Piénsalo bien: ahora mismo no tienes ánimo para escribir, pero ¿tienes motivos? ¿Sí? Pues al lío…


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