Posts etiquetados como ‘Inspiración’

Lo que he aprendido de mis clases de piano

Yolanda González Mesa

08 abr 2013

pianoLos que me seguís en Twitter ya lo sabéis, desde hace unas semanas acudo un día por semana a un taller de Iniciación al piano en la Escuela municipal de Música de mi pueblo.

No es la primera vez que doy clases de música. En los primeros años ochenta, en el barrio de Madrid en el que crecí, una de las pocas actividades extraescolares que había eran las clases de guitarra y solfeo que impartían en la iglesia. Así que, aunque mi sueño era tocar el piano, esto se acercaba lo bastante y me apunté.

Durante cinco años acudí disciplinadamente a clase y practiqué, practiqué y practiqué para mejorar. Desafortunadamente, el único instrumento a mi disposición era la guitarra de mi padre, y era tan vieja que sonaba fatal.

Supliqué y supliqué a mi padre que me comprara otra, pero él, que siempre me daba todos los caprichos, una y otra vez se negaba.

Harta, un día recurrí a la ayuda de mi profesora para convencerle. Le pedí que comprobara por sí misma el mal estado de la guitarra y luego le explicase la necesidad de comprarme otra. Mi profesora tomó la guitarra, comenzó a tocar una canción y… Sonaba maravillosamente y yo cambié las clases de guitarra por clases de programación en Basic y el mundo fue un lugar mejor.

No puedo decir que la decepción fuera especialmente traumática. Durante cinco años disfruté tocando la guitarra, aunque los que había a mi alrededor no pudieran decir lo mismo. Además mi vocación era la de escritora y, sin que yo me diera cuenta, ya me había inoculado con el gusanillo de la informática.

Y no olvidemos que mi instrumento favorito no era la guitarra, sino el piano, así que me prometí que, cuando me jubilara, en vez de hacer ganchillo o dar de comer a las palomas del parque, aprendería a tocar el piano.

Al final ha resultado que no he tenido que esperar tanto, y a los 40 años he empezado a aprender a tocar el piano, y tras las primeras cinco clases ya puedo decir, sin temor a equivocarme… que se me da tan mal como la guitarra: carezco totalmente de sentido del ritmo, con lo que no doy a las notas la duración adecuada, y de oído, con lo que si me equivoco de nota, no siempre me doy cuenta. Por no hablar de que ya estoy cogiendo malas posturas, que me impiden pulsar correctamente las teclas.

Y ser una persona nerviosa no ayuda; a veces me pongo tan tensa en clase intentando acordarme de qué tiene que hacer mi mano izquierda, o cuándo viene la parte difícil de una pieza,o qué duración debe tener cada nota, que me tiemblan tanto las manos que tengo que parar a la mitad.

Bueno, pues a pesar de todo, disfruto cada segundo que paso al piano.

Ya sea en clase luchando porque mis manos interpreten correctamente las órdenes de mi cerebro, o en mi casa, agotada a última hora de la noche, repitiendo una y otra vez el Vals de los elefantes hasta que pasa de sonar horriblemente mal a simplemente fatal, no puedo dejar de sonreír.

Por supuesto, me encantaría tener un gran talento natural, y que lo que tocara fuera música para los oídos, y nunca mejor dicho, pero eso no me haría más feliz, porque yo disfruto del propio acto de tocar, independientemente del resultado.

Pero, después de contaros todo esto, aún no os he explicado qué es lo que he aprendido de mis clases de piano en relación con la escritura. Bien, pues lo que he aprendido es a perseverar, por el simple hecho de que escribir me hace feliz.

Y mi vida sería mucho más sencilla (pero mucho más), si lo dejara y me centrara en volver al mercado laboral antes de que sea demasiado tarde, aunque probablemente ya lo sea.

En fin, que cada día se me ocurren cien motivos para dejarlo, y uno solo para seguir: escribir me hace feliz. Duele, pero me hace feliz.


Si te gusta este artículo también pueden interesarte:

Listado de los artículos menos leídos para comenzar el 2013

Yolanda González Mesa

14 ene 2013

regalo¡Feliz año nuevo!

¿Qué tal se presenta 2013? Uf, no me contestéis, no sé si quiero saberlo ;)

El año pasado, en el último artículo publicado en el blog os hice un listado de los artículos más visitados durante el año en el blog, por si os habíais perdido alguno que os pudiera interesar. A veces sabes que un artículo va a tener éxito, y otras veces, un texto que crees más minoritario, te sorprende con una buena cifra de visitantes y comentarios. Del mismo modo, en ocasiones un artículo que piensas que va gustar, pasa sin pena ni gloria sin razón aparente. Puede que su aparición coincidiera con algún tema candente en internet que desviara la atención, que lo publicase en los primeros meses de existencia del blog, que el título no fuera lo suficientemente atractivo, o puede que sea una simple casualidad.

En todo caso, son artículos que en su día fueron poco leídos, pero creo que os pueden interesar y ser útiles:

1. Opinión: El artista que pintaba caballos azules de Eric Carle.

Este libro tan sencillo es para mí un recuerdo constante de que un artista debe creer en sí mismo, aunque lo que hace se salga de las normas. Si tu creatividad te lleva a pintar caballos azules, hazlo.

2. Razón IV para dejar de escribir: No lo puede hacer cualquiera.

Durante una temporada estuve escribiendo, con cierta dosis de ironía, una serie de Razones para dejar de escribir. Los escritores tenemos una facilidad pasmosa para decirnos a nosotros mismos que no somos buenos escritores, o que ni siquiera merecemos serlo.

Es bastante común sentir que no eres lo bastante bueno y especial para ser escritor, y en este artículo intento alejar esos pensamientos de nuestras cabezas.

3. Diferencia entre ficción y realidad.

¿Cuál es la principal diferencia entre ficción y realidad? Tom Clancy nos da una sorprendente respuesta que, como escritores, no debemos olvidar.

4. Diccionarios online gratuitos.

Enlaces a diccionarios útiles para cualquier escritor.

5. Relato: Escenario.

En ocasiones una pared se convierte en un muro infranqueable.

6. Lo que he aprendido de Frank McCourt.

Los años pasan y tus metas no terminan de cumplirse. Es fácil perder la fe, pero tu momento puede, simplemente, necesitar un poco más de tiempo para llegar.

7. Relato: Frío.

La violencia de género te quita muchas cosas, grandes y pequeñas.

8. De las editoriales, los libros electrónicos y el fomento de la lectura entre los jóvenes.

Cuando se habla de fomentar la lectura entre los jóvenes, se piensa en que lean libros, a poder ser buenos, olvidando que leer es también lo que hacen a través de sus teléfonos, tablets y ordenadores.

9. Opinión: Una mujer en Berlín.

No me cansaré de recomendar este libro que cuenta las experiencias de una mujer en el poco conocido periodo de la posguerra en Berlín. Es un libro duro, pero apasionante, sobre el difícil papel de la mujer en los conflictos bélicos.

10. No tengas miedo.

Crear asusta, pero ese miedo es lo que alimenta tu trabajo.

 

Opinión: El artista que pintaba caballos azules de Eric Carle

Yolanda González Mesa

29 nov 2012

Hoy os hablaré de un libro infantil, que también guarda un mensaje para cualquier persona creativa: El artista que pintaba caballos azules de Eric Carle, famoso autor de La pequeña oruga glotona

Cuando era un niño, Eric Carle se crió en la Alemania nazi, dónde el único arte válido era el realista, pero un día, su profesor le enseñó las obras de un autor muy distinto, un autor al que le gustaba pintar los caballos de color azul, Franz Marc, un pintor expresionista que dedico su obra al estudio detallado de la anatomía de los animales, y que usaba los colores para expresar distintos significados.

Eso enseñó a Eric Carle que el arte no sólo se limita a reflejar la realidad, sino que también puede interpretarla.

Y, muchos años después,  le inspiró el libro de El artista que pintó un caballo azul, en el que mediante la técnica del collage, reproduce los fantásticos animales de Franz Marc: el caballo azul, el cocodrilo rojo, la vaca amarilla, etc..

El resultado es un libro que pueden disfrutar los niños más pequeños, aprendiendo los nombres de los animales y los colores, pero que también sirve para que los niños más mayores y a sus padres a darnos cuenta del inmenso tesoro que es su imaginación, y que debemos dejarla volar, a pesar del inmenso número de reglas que nos empeñamos en inculcarles en el colegio y en casa.

Por último, a las personas que nos dedicamos a crear, independientemente de nuestra especialidad, nos puede ser útil tenerlo a mano para recordar que no debemos ir por los mismos caminos trillados, sino encontrar nuestra propia voz.

En este video podemos ver al propio Eric Carle hablando de su libro:


Si te gusta esta reseña también pueden interesarte:

Ejercicio contra el bloqueo 1: La Increíble Máquina Aforística

Yolanda González Mesa

15 oct 2012

la increíble máquina aforísticaEn artículos anteriores os he dado consejos para superar el bloqueo de escritor. A partir de ahora, de vez en cuando, os propondré pequeños ejercicios que os pueden ayudar a reactivar vuestra creatividad.

Hoy os sugiero utilizar una curiosa aplicación online, La Increíble Máquina Aforística, la cual crea un aforismo a partir del substantivo y el adjetivo que nosotros mismos introducimos.

El resultado es una frase, normalmente bastante curiosa, que puede inspirarnos una historia, o que podemos obligarnos a incluir en la historia en la que estemos trabajando para ver a dónde nos lleva. Incluso podemos usarla como punto de partida de un texto de no-ficción.

Por ejemplo, yo he introducido las palabras “carta” y “submarina”, y la máquina me ha propuesto:

“Cuánta carta submarina hay en las rejas de las rosas”.

A partir de esa frase he creado el siguiente microrrelato: La carta submarina.

“Cuánta carta submarina hay en las rejas de las rosas”

Cuando sus sobrinos encontraron semejante frase en una nota arrugada en su mano recién muerta no se sorprendieron. Esperaban una última muestra del retorcido sentido del humor y, por qué no decirlo, de la crueldad de la tía Silvia. Esa misma crueldad que le impidió ayudarlos nunca por muchas penurias económicas que pasaran, incluso cuando en sus últimos años tuvieron que cuidarla y alimentarla, a pesar de que sabían que nadaba en la abundancia.

Así que se lanzaron a excavar en todos los parterres del jardín, a rebuscar en el cobertizo de herramientas, e incluso vaciaron los sacos de semillas y tierra. En alguna parte debían estar los muchos dineros y joyas que les correspondían por herencia.

Al no encontrarlos allí siguieron por lo menos evidente. Buscaron entre los libros de jardinería de la biblioteca, entre la porcelana decorada con flores del salón o entre las decenas de mohosas sábanas bordadas.

Incluso levantaron las camelias del descolorido papel pintado.

Después decidieron olvidar la referencia a las rosas y buscar meticulosamente por cada rincón de la casa.

Buscaron y buscaron por todas partes excepto en la otra mano del cadáver de tía Silvia.

La otra nota sólo decía: “Es broma”.


Si te gusta este artículo también pueden interesarte:

Buenos hábitos para escritores

Yolanda González Mesa

10 sep 2012

teclado y plumaEl final del verano llegó, que decía el Duo Dinámico, y toca retomar el trabajo; en nuestro caso, escribir.

En anteriores artículos he compartido con vosotros trucos para recuperar el ritmo de trabajo tras unas vacaciones en Cómo volver a escribir tras el parón navideño y Cómo retomar la escritura tras un parón.

Ahora os voy a contar los que yo considero que son buenos hábitos que ayudan a un escritor a ser más eficaz:

1. Tener siempre a mano papel y boli.

La inspiración y las ideas pueden asaltarte en cualquier sitio, así que debes asegurarte de que podrás tomar nota rápidamente, y no depender de tu memoria.

Puedes llenar la casa de libretas y bolígrafos, o recurrir a aplicaciones como Evernote que, como os he contado en anteriores artículos, es un contenedor de ideas muy eficaz y accesible desde muchos dispositivos.

2. Recopilar todas las ideas en un sólo sitio.

Organízate un fichero con todas las ideas que se te vayan ocurriendo, para poder recurrir a él en tiempos de bloqueo o sequía creativa.

3. Hacer copias de seguridad.

Las copias de seguridad deben formar parte de nuestra rutina de trabajo.

Todos tenemos historias de archivos que se volatilizan de repente, discos duros que se rompen sin aviso o cortes de luz imprevistos, así que, por mucha pereza que dé hay que acostumbrarse a copiar los archivos en varios sitios diferentes, programar las opciones de autoguardado del software que utilicemos y pasar al ordenador todo lo que escribamos a mano.

4. Ser cotilla.

El mundo está lleno de historias y personajes interesantes, así que olvídate de la buena educación y observa a tu alrededor. Escucha las conversaciones ajenas y fíjate en lo que la gente dice y en cómo lo dice. Toma nota tanto del lenguaje verbal como del no verbal, porque tendrás que describirlo en tus historias.

5. Cuidar tu salud.

No dejes que un dolor de espalda, la mala circulación o molestias en los ojos reduzcan tu tiempo de trabajo o te desconcentren. Para ayudarte a evitar esos problemas, hace un tiempo escribí unos artículo sobre Usos saludables para escritores I y Usos saludables para escritores II.

6. Practicar la lectura consciente.

Un escritor no debe limitarse a disfrutar de la lectura como cualquier lector, sino que debe analizar e intentar descubrir las técnicas que cada autor utiliza para narrar las historias que tanto disfrutamos.

De igual manera, debemos localizar y estudiar los errores cometidos en los libros que no nos gustan.

7. Aumentar tu vocabulario.

Busca el significado y los sinónimos de todas la palabras nuevas que encuentres.

Las palabras son nuestra materia prima, así que debemos reunirlas y coleccionarlas con avidez.

Del mismo modo, debemos buscar sinónimos constantemente, pues nada empobrece más un texto que la repetición de términos.

8. Soñar despierto.

No conozco a ningún escritor que no lo haga.

Es un lugar seguro donde ir cuando nos sentimos mal, y donde nuestra imaginación y nuestra creatividad pueden ejercitarse sin ningún tipo de restricción.

9. No vaciar la papelera a menudo.

Guarda, de manera organizada, las versiones anteriores de tus textos, porque nunca sabes cuándo vas a querer volver sobre tus pasos. A veces tomas un camino en tu historia, y al cabo de un tiempo te das cuenta de que te has equivocado, y que aquello que habías descartado en realidad sí te vale.

10. Atenerse a un horario.

Y, por último, no olvides que si quieres hacer de la escritura tu profesión, debes tomártelo como un trabajo, así que establece unos horarios de trabajo, no importa cuáles, y cúmplelos.


Si te gusta este artículo también pueden interesarte:

Gota 120: El ritmo es crucial

Yolanda González Mesa

17 may 2012

El ritmo es crucial. Escribir bien no basta. Los estudiantes de cursos de escritura pueden ser muy buenos produciendo una página de prosa bien elaborada; lo que les falta a veces es la habilidad de arrastrar al lector a un viaje, con todos los cambios de terreno, velocidad y humor que un viaje largo implica. De nuevo, creo que ver películas puede ser útil. La mayoría de las novelas querrían acercarse, detenerse, retroceder y avanzar del mismo modo que lo hace una película.

Sarah Waters


Si te gusta esta cita también pueden interesarte:

Blogfesiones XXVI: Cómo empezar un blog (3 de 10) – La estructura

Yolanda González Mesa

16 abr 2012

Cómo empezar un blog
Una vez elegida la temática del blog, como vimos en el artículo anterior de la serie Cómo empezar un blog, lo que la mayoría de la gente hace es ponerse a buscar una plantilla que haga juego con el tema y que sea bonita. Pero lo que en realidad uno debe plantearse primero es cómo va a presentarse la información y de qué tipo es esta, ya que no es igual preparar un blog en el que prevalezcan los textos, las fotos o un videoblog.

Para eso lo ideal es hacer un pequeño esquema de cómo se quiere distribuir el contenido en la página. Se puede hacer incluso con lápiz y papel, con ayuda de esta plantilla.

Algo importante a tener en cuenta a la hora de plantear tu blog, es que el lector no hace scroll. Es fundamental interesar al visitante con lo que se muestra en la ventana del navegador nada más cargar la web, de ese modo será más fácil que se tome la molestia de recorrer el resto de la página u otras páginas del blog. También le ayudará a hacerse una idea rápida de la información que puede encontrar en tu sitio.

Y por último, no debemos olvidar que en diseño web menos es más.

Incluso la página más sencilla y minimalista tiene elementos superfluos. Cuando comienzas un blog, siempre quieres poner la mayor cantidad posible de información, facilitar todo lo que puedas la llegada de lectores a tu página, y enriquecer al máximo la experiencia de usuario. El problema es que un exceso de elementos puede tener el efecto contrario, y ser una fuente de distracción y dificultar la localización de información o secciones concretas. Además, si llenamos la página de widgets, animaciones, imágenes, etc., tardará más en cargar, lo que puede tener como consecuencia que el visitante pierda la paciencia y se vaya a otra página más rápida.

Por tanto, tener clara desde el principio la estructura que quieres que tenga tu blog te facilitará las decisiones sobre su aspecto final, y hará que en general sea más eficaz y útil.


Si te gusta este artículo también pueden interesarte:

Blogfesiones XXV: Cómo empezar un blog (2 de 10) – ¿Sobre qué escribo?

Yolanda González Mesa

12 mar 2012

blogfesiones chupete
En cuanto te das un paseo por la blogosfera te das cuenta de que hay blogs sobre todos los temas posibles, o al menos lo parece, así que muchas veces dudamos entre los temas que nos interesan cual elegir para tratar en nuestro blog.

Otras veces empezamos un blog por un impulso, y luego nos sentimos frustrados al quedarnos sin ideas sobre las que escribir.

También puede ocurrir que empezemos a escribir sobre un tema, y luego se nos ocurra otro que nos parece más interesante o nos apetezca más.

Elegir el tema sobre el que escribiremos es una de las decisiones más delicadas cuando montamos un blog.

Para ayudarte a aclarar tus ideas, puedes plantearte una serie de preguntas:

¿Qué es lo que más te apasiona?

Qué es aquello que más te interesa, de lo que te pasarías horas hablando, para lo que nunca estás cansado ni buscas excusas para postergar. Es importante que el tema te resulte atractivo a ti, porque si no será imposible que se lo hagas atractivo a los demás.

¿En qué materia eres experto?

No es una condición indispensable, ya que bloguear sobre algo es uno de los mejores métodos para aprender sobre un tema, como he hecho yo con la escritura y Tinta al Sol, pero en caso de duda entre varios temas, piensa en cuál es el que dominas más, de cuál tienes más conocimientos previos que puedan ayudarte a arrancar el blog.

¿De cuánto tiempo dispongo para dedicarle?

Algunos temas pueden requerir más investigación previa que otros, es algo que también debes tener en cuenta.

¿Hay mucha competencia ahí fuera?

Da igual lo original que sea tu idea, lo más fácil es que ya haya al menos otro blog que hable de lo mismo en alguna parte, pero eso no debe disuadirte de escribir sobre lo mismo, aunque sí debes esforzarte en encontrar tu propia voz a la hora de abordar el tema.

¿Puedo hacer mío el tema?

Los blogs no tienen porque ser siempre de opinión, pero sí que tienes que dar algo más que datos fríos, tienes que conferir a tus textos tu punto de vista, tu enfoque del tema, porque eso es lo que dará a tu blog su propia voz, tu propia voz. ¿El tema que has elegido te permite hacer eso?

¿Qué quieres conseguir con este blog?

Se trata de algo que haces por puro ocio, o buscas que sea una plataforma para darte a conocer a nivel profesional. Quieres revitalizar con el blog tu negocio, o ampliar tus conocimientos sobre un tema que te gusta.

Pensar dónde y cómo quieres que esté tu blog dentro de dos años puede ser un buen modo de ayudarte a decidir.

 

Y para asegurarte de que el tema elegido es el adecuado, puedes echar un vistazo a mi artículo 10 claves para elegir el tema de un blog, y ver cuántas de estas claves cumples.


Si te gusta este artículo también pueden interesarte:

Música contra el bloqueo

Yolanda González Mesa

27 feb 2012

Aunque, debido a mi condición de madre, mi trabajo suele tener como fondo musical a Phineas y Ferb, como a la mayoría de vosotros, me gusta escuchar música mientras escribo, eso sí, siempre instrumental, porque las letras de las canciones me distraen.

En ocasiones busco temas que acompañen la escena que estoy escribiendo, como si fuera una banda sonora. Pero hay otros momentos en que me siento falta de inspiración o de concentración. Entonces recurro a una serie de temas musicales que siempre logran ponerme en el estado mental adecuado para escribir.

Dado que a mí me funcionan, he pensado que a vosotros también podrían resultaros útiles, así que, aquí os comparto:

1. Summer 78 (B.S.O Good Bye Lenin) de Yann Tiersen.

2. Señora de Buffa de Tangoorkestret.

3. Summer (B.S.O. de Kikujiro) de Joe Hisaishi.

4. A Beautiful Mine (B. S. O. de Mad Men) de RJD2.

5. Stillness of the Mind (B. S. O. de A single man) de Abel Korzeniowski & Shigeru Umebayashi.

6. Damage fatale (B. S. O. de Damage) de Zbigniew Preisner.

7. Les Marionettes (B. S. O. de La doble vida de Veronica) de Zbigniew Preisner.

8. Tango (B. S. O. Trois Couleurs:  Blanc) de Zbigniew Preisner.

9. Air á Danser de Penguin Cafe Orchestra.

10. Cutting Branches For A Temporary Shelter de Penguin Cafe Orchestra.

También podéis suscribiros a la lista de reproducción que he creado en YouTube o en Spotify.


Si te gusta este artículo también pueden interesarte:

Gota 114: Simplemente cuenta la verdad

Yolanda González Mesa

26 ene 2012

Incluso en literatura y arte, nadie a quien preocupe la originalidad será nunca original, mientras que si simplemente cuentas la verdad, sin que te importe un céntimo cuantas veces la han contado antes, en nueve de cada diez ocasiones, resultarás original sin darte cuenta.

C. S. Lewis


Si te gusta esta cita también pueden interesarte: