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Blogfesiones XXVIII: Cómo empezar un blog (5 de 10) – Elegir un nombre

Yolanda González Mesa

18 jun 2012

Cómo empezar un blogElegir un buen nombre para tu blog puede convertirse en una pesadilla. A veces, muy pocas, los hados de la creación se unen y se te ocurre a la primera un nombre maravilloso y perfecto que además no está registrado. Pero normalmente encontrar el nombre perfecto para tu blog es una tarea ardua.

Básicamente el proceso consiste en escribir una lista de palabras relacionadas con el tema del blog, combinarlas de manera atractiva y buscar en sitios como whois para averiguar si están libres y puedes comprarlos. Si usas una plataforma gratuita, tendrás que ver si ya está registrado.

En mi caso Tinta al Sol no fue mi primera opción, pero el que yo consideraba el nombre ideal para mi blog ya estaba registrado. Al cabo de unos años, ese otro dominio quedó libre e incluso lo he adquirido, pero utilizarlo en lugar de Tinta al Sol podría tener un alto precio en términos de pérdida de posicionamiento, visitas y marca personal, así que es fundamental que os toméis con calma una decisión tan importante, porque luego no será fácil cambiar.

Las características de un buen dominio son:

  • Debe hacer referencia al tema del blog.

Se te pueden ocurrir ideas muy brillantes, divertidas o poéticas, pero si no guardan relación alguna con el tema del blog, no ayudarán a que la gente recuerde el nombre de tu sitio o a que lo visite cuando haga búsquedas sobre ese tema.

  • Usa tu marca.

El dominio se puede convertir en tu marca, pero si tienes ya una marca, aunque no sea conocida, úsala, ya que un blog te aportará visibilidad.

  • Registra el dominio .com.

La mayoría de los navegantes asumirán que tu dominio termina en .com, ya que es lo más habitual. A no ser que tu blog pertenezca a un tipo con un dominio específico como .XXX para contenidos sexuales, .tv para contenidos televisivos o .org para asociaciones, registra siempre el dominio .com y si ya existe, piénsate mucho si te merece la pena comprar el .es u .net aunque estén libres, porque muchas de tus visitas irán a parar al dominio con el .com, por la fuerza de la costumbre.

  • Procura que sea fácil de recordar y escribir.

Evita los grupos de consonantes extraños en tu idioma, números o guiones, y hazlo tan breve como puedas. Huye de las aliteraciones (sí, como en Tinta al Sol, lo sé) y cacofonías, y presta especial atención a como suena en voz alta.

  • No registres un dominio que sea muy parecido a otro ya existente.

Aparte de los problemas legales que te podría causar, darías muy mala imagen de ti mismo, como si no fueras capaz de generar contenido propio, y sólo te conformaras con las migajas de las visitas de búsquedas erróneas de otros.


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10 consejos para escritores en Twitter

Yolanda González Mesa

07 nov 2011

TwitterYa os he hablado con anterioridad de las muchas ventajas que proporciona Twitter a cualquier escritor. En mi caso ha sido la mejor manera de dar a conocer mi trabajo y mi blog: recibo casi un 50% más de visitas vía Twitter y otras redes sociales que a través de RSS.

Por eso, si aún no tenéis cuenta en Twitter, o en su día la abristeis pero no la utilizáis, o creéis que podéis sacarle más partido, me voy a permitir daros una serie de consejos fruto de los tres años que llevo observando errores propios y ajenos de escritores en Twitter, consejos que podrían resumirse en uno: No seas ninguno de los siguientes personajes.

1. El hombre de la gabardina.

La queja más extendida entre los tuiteros recién llegados es que no les sigue nadie a pesar de que ellos siguen a muchos.

Si te acercaras con el rostro oculto y sin mediar palabra a un completo desconocido por la calle, y te pusieras a escuchar sus conversaciones, es poco probable que el desconocido mostrara mucho interés en hablar contigo, ¿no te parece? Más bien procuraría ignorarte o alejarse de ti.

En twitter pasa exactamente lo mismo, si no te has molestado en poner una foto de perfil, ni explicar quién eres en la Bio y el único tuit que has escrito es: “Probando twitter”, ¿cómo esperas que sepamos que eres alguien interesante y con quien merece la pena hablar?

Lo primero, pon una imagen en tu perfil a modo de avatar; lo ideal es una foto, porque a todos nos gusta hablar con personas, no con dibujos, pero procura poner algo que permita identificarte fácilmente en un timeline lleno de tuits.

Después, cuenta brevemente quién eres en tu Bio; si no se te ocurre nada especialmente ingenioso, empieza por lo más sencillo y más adelante ya lo cambiarás.

Por último, empieza a hablar, es decir, a tuitear. Al principio puedes sentirte un poco idiota hablando solo, pero eres un escritor, ¿no?, escribe. La gente a la que sigas y que entre en tu perfil podrá leer tus tuits anteriores y saber desde el primer momento cómo escribes.

Y no agradezcas que te sigan con DMs automatizados, a nadie le gusta hablar con máquinas. Si se lo quieres agradecer y no estás en ese momento conectado, hazlo más tarde.

2. El yomímeconmigo.

Twitter es para adultos.

Cuando un niño caprichoso quiere algo, suele empezar una retahíla de este estilo:

—Quiero chuches.

—Quiero chuches.

—Quiero chuches.

—¡Quiero chuches!

—¡Quiero chuches!

—¡Quiero chuches!

—¡QUIERO CHUCHES!

—¡QUIERO CHUCHES!

—¡QUIERO CHUCHES!

Lo que en Twitter equivaldría a:

—Lee mi blog (o compra mi libro o hazte fan de mi página).

—Lee mi blog (o compra mi libro o hazte fan de mi página).

—Lee mi blog (o compra mi libro o hazte fan de mi página).

—¡Lee mi blog (o compra mi libro o hazte fan de mi página)!

—¡Lee mi blog (o compra mi libro o hazte fan de mi página)!

—¡Lee mi blog (o compra mi libro o hazte fan de mi página)!

—¡LEE MI BLOG (O COMPRA MI LIBRO O HAZTE FAN DE MI PAGINA)!

—¡LEE MI BLOG (O COMPRA MI LIBRO O HAZTE FAN DE MI PAGINA)!

—¡LEE MI BLOG (O COMPRA MI LIBRO O HAZTE FAN DE MI PAGINA)!

A nadie le apetece aguantar a un niño así ni dentro ni fuera de Twitter.

Si tuiteas cosas interesantes y/o ingeniosas a la gente le gustará leerte en Twitter, en tu blog, en tu libro o donde sea sin necesidad de que te pongas pelma.

Habla de ti, pero comparte también información interesante de otros: en Twitter no se sigue al que más sabe, sino al que más comparte.

3. El falso gurú.

Hay quien cree que para ser alguien en Twitter tiene que tener una ratio de 1:100 entre seguidos y seguidores, por lo que se dedica a seguir en masa a todo el que se cruza en su camino, y cuando ha obtenido una buena cantidad de seguidores, deja de seguir a la mayoría de golpe.

No sé si es más triste o ridículo. ¿Cuánto crees que van a tardar tus seguidores en darse cuenta de que no tienes nada que decir?

4. El fan acosador.

Uno de los atractivos de Twitter es que en muchos casos puedes hablar directamente con personas famosas o no a las que admiras, pero, ¿te imaginas lo que debe ser tener a 5.000, 20.000, 100.000 personas hablándote (tuiteándote) a la vez? ¿Tú serías capaz de contestar a todos y cada uno de ellos de manera individualizada, y además trabajar y vivir el resto de aspectos de tu vida?

Por no hablar de que el 95% de los perfiles de famosos en realidad los llevan sus publicistas, o los becarios de sus publicistas?

¿Realmente te hace tanta ilusión que el publicista o el becario te agradezcan que hayas comprado el libro, disco o película del famoso de turno?

Twitter está lleno de personas reales interesantes que conocer, y seguramente tú eres uno de ellos, no te centres en los nombres.

5. El escritor con publicista.

Querido escritor consagrado, estoy segura de que el publicista o becario de publicista que lleva tu cuenta en Twitter es una persona estupenda y muy interesante, y me encantaría seguirle, pero no en una cuenta con tu nombre.

Me parece estupendo que los escritores consagrados no tengan ganas y/o tiempo para interactuar en Twitter con sus lectores, pero si no son ellos mismos los que tuitean, no deberían fingir que es así, porque es muy fácil descubrirlo y lo que podía ser un buen modo de promoción termina convirtiéndose en publicidad negativa y pérdida de reputación.

Si la tuya no es una cuenta personal, llámala por su nombre y di que se trata de un canal de noticias sobre ti en Twitter. A tus lectores les resultará igualmente interesante y no se sentirán engañados.

6. Los chupapollas.

El plural viene de que todos lo hacemos un poquito en Twitter, y el nombre hace referencia a una frase del Sr. Lobo, el personaje de Harvey Keitel en Pulp Fiction: “Bueno, pero no empecemos a chuparnos las pollas todavía“.

Y es que el nivel de peloteo en Twitter a veces es abrumador: que sí, que todos somos maravillosos y nos queremos mucho, pero ¿qué tal si añadimos un poco de sana crítica constructiva a nuestras conversaciones de vez en cuando? ¿No aprenderíamos todos más?

7. El antideportivo.

En Twitter hay poca crítica, pero de vez en cuando la hay, y debes aprender a lidiar con ella, y esto vale tanto para escritores famosos como desconocidos.

Es muy agradable que te digan en Twitter lo estupendo que eres, pero también te dirán lo que no les gusta de ti, y esa es una información que puede ser muy valiosa para ayudarte a mejorar, así que aprovecha y agradécela como se merece.

Si buscas un entorno en el que sólo te digan lo mucho que vales, limítate a ver el contador de visitas de tu blog, tu puesto en la lista de escritores más vendidos o a ir todas las tardes a merendar a casa de tu abuela.

Eso sí, tienes que distinguir siempre entre la crítica constructiva y la que no lo es, recuerda: Don’t feed the troll!

8. El profundo.

Twitter es una herramienta de promoción y aprendizaje excelente, pero también un sitio estupendo para relajarte con una charla intrascendente.

La grandeza de Twitter es que puedes darte a conocer o conseguir ayuda para localizar una información que te interesa, pero también sirve para pasar una noche divertida compartiendo un sofá virtual con miles de amigos con los que hacer bromas sobre los despropósitos de la serie Felipe y Letizia.

El tuitero profundo cree que Twitter tiene una serie de reglas que todo el mundo debe seguir (casualmente, aquellas con las que está de acuerdo), pero se trata sólo de un instrumento y pretender unas normas de uso viene a ser como querer decir qué temas de conversación son adecuados para el móvil y cuales para el teléfono fijo.

Si no te gusta el comportamiento de alguien en Twitter, sencillamente, deja de seguirle.

9. El troll aspirante a gurú.

Otro personaje recurrente de Twitter, que se dedica a criticar a cualquiera con más de 5.000 followers tildándole de gurú, mientras agradece los nuevos seguidores en interminables respuestas llenas de nicks desconocidos para que todos veamos lo interesante que le encuentran.

Alterna esos tuits con periódicos berrinches del tipo: “@… es un gurú, no me sigue, ni me responde a cada tuit en el que le menciono. No sé quien se piensa que es, pero ahora mismo le bloqueo”.

Lo cual a @… le da igual, porque sólo ve en él a un pelma y, francamente, los demás también.

10. El llorica.

No hay nada menos sexy que el olor a desesperación, así que si queréis que la gente os haga retuits y os recomiende a sus seguidores, no supliquéis esos RTs y recomendaciones, ni hagáis la pelota al tuitero de moda.

Charlad, relacionaos, dejad que os conozcan y sobre todo hacer un contenido lo suficientemente interesante y con la suficiente calidad como para que obtenga esos RTs por sus propios medios.

Resulta obvio que un RT de alguien con miles de followers produce un aumento inmediato de tus visitas o de tus propios seguidores, pero para que esos visitantes puntales se conviertan en lectores habituales de tu blog o seguidores permanentes, lo que encuentren una vez allí ese RT debe nacer de un interés por compartir algo interesante, no para ver si dejas de dar el coñazo pidiendo RTs 15 veces al día.

¿Y vosotros qué personajes consideráis que son un error en Twitter?


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Marca personal para escritores

Yolanda González Mesa

13 jun 2011

marca registradaMucha gente rechaza de plano el concepto de Marca personal. Les suena a marketing, a vender su talento al mejor postor y prostituir su trabajo.

En cambio para mí Marca personal significa que si alguien ve mi nombre o el de mi blog lo asocie inmediatamente con mi trabajo como escritora, Por esa razón creo que es algo que un escritor debe tener en cuenta, para que sus lectores presentes y futuros relacionen su nombre con su trabajo.

También creo que es algo que debe plantearse desde el principio, no hay que esperar a tener un contrato con una editorial para pensar en estos temas, porque incluso pueden suponer un beneficio adicional a la hora de conseguir dicho contrato.

Por tanto, este es un buen momento para empezar a dar algunos pasos para crear tu marca personal:

1. Muestra tu trabajo.

Parece una obviedad, pero mucha gente tiene miedo de subir su trabajo a internet por miedo al plagio, o de enseñar a otros lo que escriben por vergüenza.

Si nadie ve lo que escribes, no pueden juzgar si es bueno o malo, ni darte la oportunidad que estás buscando. Cuesta, cuesta mucho, pero si quieres que te lean, tienes que empezar en algún momento a dejar que te lean.

No se trata de subir todo lo que haces, pero sí una muestra que permita ver tu capacidad.

Para lograr esto lo más sencillo es utilizar un blog o una cuenta de twitter si nos gusta escribir ficción breve, o incluso un e-book que los lectores puedan descargarse.

2. Utiliza tu verdadero nombre.

Aunque un buen nick en internet puede ser muy útil para que los lectores te recuerden fácilmente, a la mayoría nos hace ilusión ver nuestro nombre en la portada de un libro o firmando un artículo. Por eso es importante que en lo que escribamos figure también el nombre con el que queremos ser conocidos.

3. Sé honesto.

Las mentiras tienen las patas muy cortas y más en internet.

No finjas una experiencia o unos conocimientos que no tienes.

4. Sé auténtico.

En la red hay miles de páginas de escritores, conocidos o no, y tienes que intentar destacar sobre ellos. Evidentemente por lo primero que hay que destacar es por la calidad de nuestro trabajo, pero también es bueno analizar qué nos hace únicos, especiales, e intentar potenciarlo.

5. No tengas prisa.

Hacerse una marca personal requiere tiempo, especialmente si partimos desde cero así que no desesperes si al principio tienes pocas visitas o pocos seguidores en las redes sociales, esto es una carrera de fondo.

Por la misma razón, no conviene spammear, no queremos destacar sobre los demás por pesados.

6. Especialízate.

Si te decantas más por un género, un estilo o un formato concretos, muéstralo desde el pincipio.

Eso sí, elige esa especialidad de manera natural, no te dejes llevar por modas, ni fuerces tu estilo imitando a nadie.

Si  los vampiros o los zombis venden, pero a ti te gusta escribir historias de vaqueros, seguro que encuentras lectores que echan de menos ese tipo de relatos.

7. Cuenta tu historia.

Si pretendes dedicarte a contar historias, debes ser capaz de contar tu propia historia, y además hacerlo de manera interesante, aunque también honesta.

8. Utiliza las redes sociales para contactar con editoriales y escritores.

No hace muchos años las opciones para entrar en el mundo editorial de un escritor novel sin contactos eran escasas. En cambio ahora hay más posibles vías de comunicación, utilízalas.

9. Conversa.

Comenta en otros blogs y foros, responde a los comentarios que te hagan, entabla conversaciones a través de las redes sociales… En resumen, comunícate, conoce y deja que te conozcan.

10. Participa en concursos literarios.

Es un clásico de los primeros pasos de un escritor, y una forma excelente de hacer currículum y recibir motivación extra si ganas.

Eso sí, hay que procurar no desanimarse si no se gana, ya que no significa que no valgas como escritor, sino que no has encajado en lo que el jurado de ese premio buscaba.

Y ahora os toca a vosotros continuar la lista, ¿qué proponéis para crear nuestra marca personal como escritores?

Blogfesiones XIII: 7 consejos para dejar de procrastinar y crear tu propio blog

Yolanda González Mesa

21 dic 2009

Hace algo más de un año, mi marido me contó que había registrado el dominio de su apellido con la intención de hacer un blog. También me animó a crear el mío propio, pero en aquel momento, embarazada de mi segundo hijo, con otro de 2 años y medio y ni un minuto libre, no me sedujo la idea.

Aun así él me insistió, me recordó lo mucho que me gustaba escribir, y me animó a buscar un tema sobre el que hacerlo. Cuando, al cabo de los meses el germen de la idea que daría lugar a Tinta al Sol fue tomando forma, me instó a elegir un plantilla que él modificó a mi gusto, me enseñó a manejar wordpress y todavía hoy me da soporte técnico (o sea, arregla los desaguisados que monto cuando me da por experimentar con la programación).

Y mientras tanto, su blog goza de este aspecto. Exacto, sigue en el limbo de los blogs no-natos.

Eso sí, tiene buenas excusas: no tiene tiempo, tiene que diseñarlo, pensar sobre qué escribir, que hoy estoy cansado después de trabajar todo el día con un ordenador, que si mañana me pongo, etcétera, etcétera, etcétera…

En todo este tiempo, he intentando convencerle sin éxito de que se ponga manos al blog, pero como de viva voz no me hace caso, esperemos que, viendo por escrito los consejos que le doy, aproveche las vacaciones de Navidad para ponerlo en marcha.

De paso, si alguien está en su misma situación, confío en que le resulten útiles estos 7 consejos para dejar de procrastinar y crear tu propio blog:

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Blogfesiones V: 8 razones por las que un escritor debe usar twitter y 8 razones por las que un escritor no debe usar twitter

Yolanda González Mesa

19 jun 2009

Lo admito, aunque ahora soy un twittera de pro (podéis seguirme en @tintaalsol), durante mucho tiempo pensé que Twitter era una nueva estupidez que se había puesto de moda, en la que gente sin vida propia ponía mensajes del tipo: “Hoy he desayunado cereales” o “Voy al baño”, para que otra gente con menos vida aún lo leyera. Y si bien es cierto que hay mucha gente que usa Twitter así, como por ejemplo, @ThatKevinSmith, un director cuyas películas me encantan, pero que sólo habla de hockey y de cuántos polvos le echa a su mujer cada noche (dime de qué presumes…), pensé que cuando tantos blogueros interesantes ponían widgets e iconos de “Sígueme” en sus páginas merecía la pena darle una oportunidad.

Y me encantó.

Creo que es una herramienta muy útil para cualquier escritor en general y para cualquier bloguero en particular, por estas 8 razones:

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