Posts etiquetados como ‘Motivación’

Gota 113: Pájaro a pájaro, compañero

Yolanda González Mesa

12 ene 2012

Hace 30 años, mi hermano mayor, que entonces tenía 10 años, debía entregar al día siguiente un trabajo sobre pájaros para cuya redacción había tenido tres meses. Estábamos en la cabaña familiar en Bolinas, y él estaba sentado ante la mesa de la cocina a punto de echarse a llorar, rodeado de cuadernos, lápices y libros sobre pájaros, paralizado por la enormidad de la tarea que tenía por delante. Entonces mi padre se sentó a su lado, le rodeó los hombros con el brazo y le dijo: “Pájaro a pájaro, compañero. Simplemente ve pájaro a pájaro.”

Anne Lamott


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Cómo volver a escribir tras el parón navideño

Yolanda González Mesa

09 ene 2012

CalendarioEl pasado mes de septiembre, después de las vacaciones de verano, os hablé de los trucos que a mí me funcionan para retomar la concentración después de un tiempo sin escribir, pero volver a escribir después de Navidad puede tener otros matices.

La Navidad es tiempo de hacer balance, de ver qué objetivos de los que te propusiste la Navidad pasada has cumplido, en cuáles has fracasado y cuáles ni siquiera has intentado. Y a estos objetivos hay que sumar los nuevos propósitos para el año nuevo…

Da igual si todos esos objetivos son grandes o pequeños, los has compartido o son un secreto, o incluso si están o no relacionados con la escritura: según sea el balance final, según sientas que este balance es una losa o un acicate, volver a escribir puede ser muy duro.

Para superar esos momentos que todos atravesamos de vez en cuando, hay varias cosas que puedes hacer:

1. Repasa las notas del proyecto, pero no el texto.

Repasar las notas que has ido recopilando con tus ideas para el proyecto te ayudará a volver a conectar con él, y a recordar qué te apasionó hasta el punto de comenzarlo.

En cambio, en momentos de baja autoestima, releer lo escrito hará que te fijes sólo en los errores, y eso no hará ningún favor a tu confianza.

2. Soñar despierto.

Visualízate escribiendo, publicando, incluso firmando libros en la Feria del Libro o San Jordi.

Escribir es tu sueño, así que sueña.

3. Escribirte una carta.

Si lo anterior no funciona, escríbete una carta sobre cómo te estás sintiendo.

A todos los escritores se nos da mejor ordenar nuestras ideas por escrito, y dado que es una carta a ti mismo no tiene sentido que te mientas, así que que deberías empezarla de este modo:

Querid@ capull@ sin talento:

Coincidirás conmigo en que ya va siendo hora de que te rindas a la evidencia y admitas que lo tuyo no es escribir. 

A continuación describe las razones por las que debes dejar de escribir, y date ideas para ocupar el tiempo que hasta ahora dedicabas a tus historias. Si hay un rasgo que caracteriza a los escritores es nuestro espíritu de contradicción, así que es bastante probable que antes de llegar al final ya estés dándote razones para seguir intentándolo. Y si no es así, la perspectiva de pasar el resto de tu vida sin escribir seguro que te devuelve al buen camino.

4. Escribe algo realmente malo.

Coge un trozo de papel en sucio o abre un nuevo archivo en tu editor de texto y escribe el peor texto que hayas escrito: repite frases deliberadamente, no corrijas las faltas de ortografía y cuanto menos sentido tenga mejor, la única condición es que esté relacionado con el proyecto en el que estás atascado. Sigue durante 20 minutos y después rómpelo en pedacitos o bórralo del ordenador.

Al día siguiente vuelve a hacerlo, y continúa día tras día, hasta que deje de apetecerte borrarlo.

5. La motivación no es tener ánimo, sino tener motivos.

Una de esas frases que desearías que se te hubiera ocurrido a ti, pero que se le ocurrió a Yoriento, o al menos a él se la leí.

Piénsalo bien: ahora mismo no tienes ánimo para escribir, pero ¿tienes motivos? ¿Sí? Pues al lío…


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Carta a los Reyes Magos

Yolanda González Mesa

22 dic 2011

regaloQueridos Reyes Magos:

como este año he sido (relativamente) buena, he pensado volver a escribiros para pediros algunas cosillas; sólo espero que no pase como con los patines de bota que os pedí hace 30 años y aún no han llegado:

  • Un reloj mágico para adelantar o ralentizar el tiempo a mi gusto.
  • Una pluma a la que nunca se le acabe la tinta cuando más inspirada esté.
  • Un juguete que mantenga entretenidos a mis hijos sin hacerme sentir culpable, y que impida que sientan la necesidad de decir “mamá” cada cinco minutos. Bueno, mejor uno para cada uno, para que no se peleen.
  • Siestas de cinco minutos de las que te levantes con el descanso de dos horas.
  • Hojas que nunca se queden en blanco por muy bloqueada que estés.
  • Un dispensador de fe para que el enamoramiento con la historia que esté escribiendo dure al menos hasta que termine de escribirla.
  • Inspiración comestible (chocolate, para entendernos) que no engorde ni haga subir el colesterol.
  • Inspiración líquida (también conocida como café), cuyo consumo en grandes cantidades no impida dormir ni dé acidez.
  • Y si los encontráis en algún rincón cogiendo polvo, todavía podéis traerme los patines de bota, aunque ahora tendrían que ser de la talla 40.

Ahora que releo la lista, quizás esté pidiendo demasiado… Bueno, si no podéis traerme todo, me conformo con la capacidad de seguir disfrutando del camino.

Atentamente,

Yolanda

P.S.: Feliz Navidad y aún más Feliz Año Nuevo para todos los lectores de Tinta al Sol, nos vemos en 2012.

7 insultos que los escritores solemos oír

Yolanda González Mesa

12 dic 2011

Una vez que decides que escribir es lo que quieres hacer en la vida, tienes por delante una larga tarea, y no sólo el trabajo de escribir, sino también mucho trabajo emocional, porque no se trata de un trabajo en el que los pasos vengan marcados, no hay una carrera universitaria para escritores, ni puestos de becarios para escritores, ni un escalafón que seguir; cada uno tiene que abrirse su propio camino.

Es una profesión en la que, en solitario, debes luchar para mantener tu estima y tu voluntad de seguir y perseguir tu sueño, lidiando con las cartas de rechazo de las editoriales (o directamente con su silencio), los bloqueos, la soledad del trabajo y, por supuesto, el posible rechazo e incomprensión de las personas de tu entorno. Claro que siempre habrá excepciones, gente que te apoye y te ayude incondicionalmente, pero en algún punto del camino te tocará oír uno o varios de estos insultos:

1. Engreído.

Un escritor es alguien especial, un artista, un intelectual. Tú, eres alguien normal, así que cómo se te ocurre pensar que puedes ser escritor. Si no has tenido éxito en otra profesión, menos vas a tenerlo como escritor, y si lo has tenido, tu vanidad no conoce límites, por creer que también serás bueno escribiendo.

2. Excéntrico.

¿No te podía haber dado por algo más normal como a tu primo el notario o a tu vecino el fontanero?

3. Irresponsable.

Ese tiempo que dedicas a escribir tonterías se lo quitas a tus estudios, trabajo, hijos, pareja, familia, amigos o todo lo anterior. Hasta el perro te mirará mal si retrasas su paseo por terminar un capítulo.

4. Mantenido.

Si te lo puedes permitir, bien porque tengas ahorros o porque tu pareja pueda llevar el peso económico de la familia, quizás te plantees dejar tu trabajo “normal”. La gente aceptará bien que lo hagas por cuidar de tus hijos, estudiar una oposición, e incluso por desestresarte tomándote un año sabático, pero por escribir, por perseguir tus sueños, eso no lo entenderán tan bien.

5. Iluso.

Todo el mundo se conforma y procura ser feliz con lo que le da la vida, y tú crees que vas a conseguir lo inalcanzable para la mayoría

6. Plagiador.

Mucha gente te pedirá que le cuentes de qué va tu historia para luego devanarse los sesos con la intención de soltarte un ” me gusta, me recuerda a tal o cual película, libro, serie, etc”.

Lo peor es que la mayoría de las veces intentan ser cumplidos que tendrás que agradecer.

7. Vago.

Eso de escribir ni es un trabajo ni es nada. La mitad del tiempo lo pasas mirando la pared “buscando inspiración” y luego tecleas un rato y ya está; con la de zanjas que hay por cavar…

 

Y vosotros, ¿qué insultos habéis tenido que soportar?


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Gota 111: ¿Qué es el éxito?

Yolanda González Mesa

28 nov 2011

El éxito es ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo.

 

Winston Churchill


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Gota 110: No nos avergüenza decir que la literatura es nuestro oficio

Yolanda González Mesa

17 nov 2011

No nos avergüenza decir que la literatura es nuestro oficio y nuestra pasión: Cierto, la literatura no salva al mundo; al menos, lo hace visible: lo representa o, mejor dicho, lo presenta. A veces también lo transfigura; y otras, lo trascienden. La representación de la realidad incluye casi siempre su crítica.

Octavio Paz

 


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Cómo lidiar con las críticas

Yolanda González Mesa

24 oct 2011

Una crítica es una manera excelente de ver tu obra a través de los ojos de otro. Nuestras historias son como nuestros hijos, no podemos ser objetivos ante sus defectos, y menos si aún estamos convalecientes de un largo embarazo y peor parto. Algo que nos ha costado tanto esfuerzo no puede ser otra cosa que perfecto.

Por eso mismo es importante dar a leer nuestro trabajo a críticos de confianza que nos hagan ver los fallos que podamos haber cometido al escribir, faltas de ortografía incluidas, pero no es nada fácil. Oír lo estupendo escritor que eres está muy bien, una justa recompensa a tu esfuerzo, pero (y siempre hay un pero) oír que podías haber hecho algunas cosas mejor, cuesta.

Aquí tenéis ocho consejos para lidiar mejor con las críticas:

1. No dejes/cuentes tu historia a cualquiera.

El hecho de que tengas una relación estupenda con tu pareja/madre/amiga/hermana/monitor de tai-chi, no les convierte automáticamente en buenos críticos literarios. Busca como lector Beta a alguien cuyo criterio literario respetes. Pregúntales sobre los tipos de libros que suelen leer y que te den su opinión razonada sobre ellos.

2. No tienes que hacer todos los cambios.

Tu criterio también cuenta, separa los consejos que aportan a tu historia y la mejoran y los que no. Lo mejor es que no hagas esos cambios inmediatamente, sino que esperes un tiempo, los medites y después los apliques en la medida que creas más convenientes.

3. No te lo tomes como algo personal.

Aunque nuestros libros sean nuestros bebés, no nos lo tomemos como un ataque personal, nosotros somos los que hemos pedido la opinión y la otra persona sólo busca ayudar.

4. Cuidado con las opiniones de otros escritores.

En la mayoría de casos no te dirán cómo deberías escribir tu libro sino cómo lo habrían escrito ellos, busca un buen lector como crítico antes que un buen escritor.

5. Busca una segunda opinión.

Contrasta críticas y opiniones; si varias personas te dicen que algo no está bien, habrá alguna razón.

6. Si fallas una vez no significa que falles la próxima.

Si realmente la conclusión es que tu historia no funciona, no significa que no vayas a triunfar la próxima vez, sigue intentándolo.

7. Todo tiene arreglo.

Cuando das por concluido un proyecto, a veces es duro volver sobre tus pasos para seguir trabajando en él. Es fácil dejarse llevar por la tentación de abandonarlo, pero no están las buenas ideas para ir desperdiciándolas, si tu historia tiene potencial, arréglala.

8. Lee entre líneas.

Quizás no te están contando todos los fallos que han encontrado por no herir tus sentimientos, y eso no te ayuda. Por esa misma razón no debes enfadarte o la próxima vez no serán completamente sinceros contigo.


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Prepárate para NaNoWriMo

Yolanda González Mesa

17 oct 2011

 

NaNoWriMo 2011Como cada mes de noviembre, vuelve NaNoWriMo (National Novel Writing Month). El 1 de noviembre los participantes empiezan a escribir una novela, y el reto consiste en escribir 50.000 palabras (unas 175 páginas) antes de la medianoche del 30 de noviembre.

No se trata de un concurso, ya que no hay jurado que valore la calidad del resultado, ni siquiera que se haya cumplido el objetivo, sino que se trata de un reto personal que compartes con un enorme colectivo de gente.

Participar en NaNoWriMo tiene muchos beneficios, entre otros que aporta disciplina y permite conocer a otros escritores participantes, puedes leer sobre ello en este artículo, y si bien es cierto que es muy difícil que el resultado final sea una novela publicable, puedes terminar con un estupendo primer borrador entre las manos con el que llegar a conseguir una novela publicable.

Pero el reto de NaNoWriMo, aunque no tenga más juez que tú mismo, no es en absoluto fácil, ya que estamos hablando de 1667 palabras al día. Por esa razón es buen aprovechar estos días previos para prepararte:

1. Elige la historia.

Parece una obviedad, pero es importante elegir la historia más adecuada para el reto, porque una vez comenzada no tendrás tiempo de cambiarla por otra.

La idea debe permitirte llenar al menos esas 50.000 palabras, que equivalen a una novela breve, pero además escribirla debe resultarte lo suficientemente atractiva para dedicarle un mes de trabajo intensivo.

2. Haz un esquema de la trama.

Las normas de NaNoWriMo dicen que no puedes empezar a escribir la novela hasta el 1 de noviembre, pero sí puedes preparar un pequeño esquema o estructura de la trama principal que te ayude a mantener la visión de conjunto durante el proceso.

El artículo 7 pasos para hacer un esquema de la trama puede ayudarte en esta tarea.

3. Crea la ficha de los personajes, localizaciones y ambientación.

Siempre podrás cambiarlos si la historia lo requiere, pero cuanto más detalladamente los perfiles antes, más nítida será la imagen de ellos que tengas en tu cabeza. En este artículo os cuento cómo crear una ficha completa de los personajes.

4. Haz ahora todas la investigaciones necesarias.

Si necesitas información para ambientar tu historia en una época o lugar determinados, haz toda la investigación ahora para no perder el tiempo durante el tiempo de escritura, y para que las dudas sobre si tal o cual dato será correcto no te paralicen.

5. Prepara el material de escritura.

Si escribes a mano, elige el papel o el cuaderno, la pluma, el bolígrafo, lapices, post-it, etc. y déjalos a mano.

Si escribes directamente en el ordenador, elige el programa más adecuado, por ejemplo, un software que te permita escribir sin distracciones.

Dentro de tu material de escritura también se engloba tu entorno de trabajo. Procura hacer limpieza ahora, eliminando todas las posibles distracciones o excusas para procrastinar de alrededor.

6. Reserva tiempo.

Analiza tu horario para ver de dónde puedes sacar el tiempo para dedicarle a NaNoWriMo

Si entre semana te resulta imposible sacar tiempo o energía, planifica los fines de semana para dedicárselos a NaNoWriMo. Será un gran esfuerzo, pero dura sólo un mes y el resultado merece la pena.

Una vez que hayas localizado las horas que emplearás en NaNoWriMo, resérvalas en la agenda como si fuera una cita más, de esta forma establecerás un compromiso contigo mismo.

7. Pide ayuda a las personas más cercanas a ti.

Cuéntale a la gente a tu alrededor que te has apuntado a participar a NaNoWriMo y en qué consiste. Ellos podrán ayudarte a encontrar el tiempo para escribir, además de animarte cuando tu determinación flaquee.

8. Lee todos los consejos que puedas sobre cómo lograr tu objetivo en NaNoWriMo.

Navega por los blogs que tratamos el tema, participa en los foros, lee libros sobre escritura y todo aquello que creas que te puede ayudar, pero hazlo ahora, a partir del 1 de noviembre concéntrate únicamente en escribir.

9. Contacta con otros participantes o convence a alguien para que participe contigo.

Busca en el directorio de regiones de la web de NaNoWriMo a participantes que vivan cerca de ti, o convence a algún colega escritor para que se apunte también.

Por un lado, encontrarás apoyo y comprensión en tus horas bajas, y por otro, un cierto grado de competitividad puede servir de acicate para lograr tu objetivo.

10. Elige el premio que te darás el 1 de diciembre.

Como comentaba antes, no hay jurado ni premios a la mejor novela o al que primero escriba las 50.000 palabras, pero nada impide que tú te des un premio en el caso de cumplir tu objetivo, porque sin lugar a dudas el esfuerzo lo merece.

Además, si pones una foto del mismo bien a la vista durante todo el mes, puede servirte como motivación extra.

 

¿Y vosotros qué recomendaríais a modo de preparativo para los participantes de NaNoWriMo?


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Gota 108: Golpeando palabras

Yolanda González Mesa

13 oct 2011

Nos sentamos allí solos, golpeando las palabras al ritmo que late nuestro corazón. Cada frase trae consigo la nauseabunda sensación de no ser correcta.

Isaac Asimov


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Cómo retomar la escritura tras un parón

Yolanda González Mesa

19 sep 2011

Todos necesitamos descansar de vez en cuando, incluso si lo que hacemos nos apasiona, como es escribir. En otras ocasiones las interrupciones no son voluntarias: repuntes de trabajo, compromisos familiares, enfermedades…

    En cualquier caso, la escritura tiene mucho de hábito y, cuando dejamos pasar un tiempo sin escribir, nos puede costar retormarlo y volver a conectar con nuestro lado creativo.

    Para ayudarnos en el proceso hay varias cosas que podemos hacer:

    1. Limpiar el escritorio.

    Una de las excusas más utilizadas para retrasar el momento de empezar a escribir es la imperiosa necesidad que nos asalta de ordenar y limpiar nuestro escritorio, afilar todos los lápices, reorganizar el sistema de archivos del ordenador…, pero de vez en cuando sí es importante hacer una buena limpieza, que nos permita reemprender el trabajo en un entorno fresco y despejado.

    Por supuesto, la herramienta que no debe faltar a la hora de limpiar nuestro escritorio es una bolsa de basura: debemos intentar eliminar tantas distracciones y estorbos como podamos. No temáis dejar demasiado vacío vuestro lugar de trabajo, si os parecéis en algo a mí, no tardaréis en volver a llenarlo.

    Esto también se puede aplicar al escritorio virtual, es decir, al ordenador. Puede ser un buen momento para eliminar las aplicaciones que alguna vez instalamos y nunca usamos, eliminar archivos obsoletos y hacer un escaneo y reparación del disco duro. Nuestro ordenador funcionará mejor y nos resultará más fácil trabajar.

    2. Regalarte nuevas herramientas.

    Dependiendo de nuestro presupuesto puede tratarse de una estilográfica o un ordenador nuevos, pero también puede ser algo más sencillo como un cuaderno.

    Muchos escritores adoramos comprar material de papelería, y consideramos un placer estrenarlo, así que aprovechémoslo para motivarnos a escribir.

    3. Releer lo escrito anteriormente.

    Si quieres continuar una obra que dejaste a medias, releela.

    Si prefieres escribir algo nuevo, repasa tu archivo de ideas.

    Normalmente no es bueno releer en lo que se está trabajando, porque eso te lleva a encontrar fallos y a ponerte a corregirlos en vez de seguir avanzando. En cambio, si sientes que te has alejado demasiado de tu obra, que te resulta ajena, puedes reencontrarte así con ella, de manera que recuerdes lo que te “enamoró” de ella en primer lugar, aquello que te impulsó a empezar a escribir.

    4. Empezar poco a poco, pero con constancia.

    Escribir es un ejercicio como cualquier otro y, por tanto, puede no ser buena idea forzarnos a retomarlo con mucho ímpetu, porque si no da buenos resultados podemos sentirnos frustrados.

    Ponerse pequeñas metas cada día puede hacer más sencillo encontrar otra vez las ganas y el tiempo para escribir.

    5. Busca motivación externa.

    Lee blogs y libros sobre literatura, relee la obra de tu autor favorito, retoma el contacto con otros escritores que conozcas, y pide ayuda a la gente de tu entorno para recuperar la motivación.


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