Lo primero, enhorabuena. Tanto si has logrado el objetivo de 50.000 palabras como si no, el valor del esfuerzo de participar en NaNoWriMo es innegable.
Pero noviembre ya ha pasado y el trabajo no ha terminado. Lo que tienes entre tus manos es el germen de una novela; en el mejor de los casos, el primer borrador de una novela, pero aún está lejos de ser una novela. Y ahora toca seguir trabajando duro para lograr tener entre tus manos esa novela.
Seguir los siguientes pasos pueden ayudarte a alcanzar esa nueva meta:
1. Hazte un regalo.
Si has llegado hasta aquí, si has escrito 50.000 palabras en un mes (o unas pocas menos o muchas más), te mereces un regalo. Da igual si es grande o pequeño, caro o barato, pero es importante que sea algo que sirva para recordarte de lo que eres capaz cuando te bajen los ánimos.
2. Haz una copia de seguridad.
O diez, en distintos soportes. No te arriesgues a que el trabajo de un mes se volatilice en un instante.
3. Espera al 1 de enero para empezar a revisar.
Necesitas tomar distancia con tu texto para recuperar tu objetividad, y un mes me parece el tiempo ideal para ello, porque es suficiente para dejar de sentirte inmerso en la historia, pero no tanto como para perder el interés por ella.
Eso sî, prepárate, porque, durante este tiempo, lo más seguro es que empieces a odiar cada palabra que has escrito. Esto puede dar lugar a dos situaciones: que empieces a ver los defectos de tu texto, y los anotes para arreglarlos después; o que te des cuenta de que tu historia es tan mala que no tiene posibilidad de arreglo. En el primer escenario, podrás empezar a mejorar tu novela, y el segundo escenario también es bueno, pues impedirá que pierdas el tiempo que podrías emplear en otro proyecto.
4. Lee el texto fuera de la pantalla del ordenador.
El mismo texto en el mismo entorno puede hacer que pasemos por alto los errores, porque el cerebro tiende a corregirlos.
Imprímelo, copialo en tu e-reader o tablet. Haz una primera lectura del tirón, tomando notas si quieres, pero sin llegar a modificar nada.
Esto, y el plazo de tiempo transcurrido, hará que te aproximes al texto con ojos de lector antes de que de escritor, y , por tanto, detectes mejor los fallos.
También ayuda leer el texto en voz alta, pues así sabrás cómo sonaría en la cabeza del lector al leerlo.
Esto último es especialmente importante si quieres que tus diálogos sean realistas y ágiles.
5. Haz un esquema de la trama.
Escribe una lista de los puntos principales de tu historia y el número de página en el que comienza cada uno.
Esto te dará una visión general de tu historia. Podrás comprobar si has tratado todos los puntos que querías tratar; si has ido de A a B a C, tal y como te habías planteado.
Podrás ver también si tu historia tiene conflicto, si tu protagonista se enfrenta a un conflicto real que debe resolver. Una buena historia debe tener acción, deben ocurrir cosas.
Los números de página te servirán para ver los desequilibrios que debes corregir en tu narración.
También es un buen momento para empezar a pensar qué subtramas enriquecerían tu historia.
6. Traza el arco dramático de tu protagonista.
El personaje principal en cualquier buena historia sufre una transformación. Independientemente del tono de la historia, de que ésta sea un drama o una comedia, el protagonista empieza en un punto vital y, a lo largo de la novela, las vicisitudes por las que pasa le cambian. Tu protagonista también debe verse afectado por tu historia.
7. Pide a alguien que lo revise por ti.
Cuesta mucho dar a leer un trabajo terminado, así que dejar que otro lea algo que es sólo un borrador es muy duro, pero la opinión de alguien de confianza puede serte muy útil.
8. Conserva todas las versiones.
A medida que vayas haciendo cambios, asegúrate de conservar las versiones anteriores, por si quieres retroceder sobre tus pasos.
9. Empieza a tomar nota de los pequeños detalles.
Con las prisas por cumplir con el reto, es fácil cometer errores: un personaje de ojos verdes cuyas pupilas azules refulgían de deseo; Marta, la mejor amiga de la protagonista, que se empieza a llamar Sara a partir del capítulo diez, etc.
Tendrás que ser especialmente cuidadoso corrigiendo estos problemas.
10. No pierdas el hábito adquirido en NaNoWriMo.
El objetivo principal de NaNoWriMo es adquirir el hábito de trabajo que distingue a los escritores amateurs de los profesionales. Debes mantener esa rutina también durante el proceso de reescritura, así que márcarte un tiempo o un número de palabras a corregir cada día. Con esto tu meta de publicar tu novela estará más a tu alcance.
Si te gusta este artículo también pueden interesarte:
Tienes la motivación, tienes la idea, incluso tienes el talento y, a pesar de eso, te cuesta encontrar la disciplina o las ganas para sentarte cada día a escribir un determinado número de palabras.







