Blogfesiones XIII: 7 consejos para dejar de procrastinar y crear tu propio blog
Hace algo más de un año, mi marido me contó que había registrado el dominio de su apellido con la intención de hacer un blog. También me animó a crear el mío propio, pero en aquel momento, embarazada de mi segundo hijo, con otro de 2 años y medio y ni un minuto libre, no me sedujo la idea.
Aun así él me insistió, me recordó lo mucho que me gustaba escribir, y me animó a buscar un tema sobre el que hacerlo. Cuando, al cabo de los meses el germen de la idea que daría lugar a Tinta al Sol fue tomando forma, me instó a elegir un plantilla que él modificó a mi gusto, me enseñó a manejar wordpress y todavía hoy me da soporte técnico (o sea, arregla los desaguisados que monto cuando me da por experimentar con la programación).
Y mientras tanto, su blog goza de este aspecto. Exacto, sigue en el limbo de los blogs no-natos.
Eso sí, tiene buenas excusas: no tiene tiempo, tiene que diseñarlo, pensar sobre qué escribir, que hoy estoy cansado después de trabajar todo el día con un ordenador, que si mañana me pongo, etcétera, etcétera, etcétera…
En todo este tiempo, he intentando convencerle sin éxito de que se ponga manos al blog, pero como de viva voz no me hace caso, esperemos que, viendo por escrito los consejos que le doy, aproveche las vacaciones de Navidad para ponerlo en marcha.
De paso, si alguien está en su misma situación, confío en que le resulten útiles estos 7 consejos para dejar de procrastinar y crear tu propio blog:





