23
ene
2012
Hace tiempo que tengo entre los temas pendientes hablaros sobre mi software para escritura favorito, Scrivener, pero siempre he ido posponiéndolo, y no por falta de ganas, sino porque es un programa tan rico, con tantas funcionalidades útiles, que me resulta imposible condensarlas en un único artículo. De hecho, toda esta variedad de funcionalidades puede hacer que parezca confuso en un primer momento, pero en realidad tiene la ventaja de que cada escritor puede utilizar aquello que le resulte más útil, adaptándolo a sus necesidades y modo de trabajo, que serán diferentes de los de otro escritor.
Scrivener es un programa creado específicamente para ayudar en la escritura creativa, ya sea esta de ficción o no, lo que nos permite solucionar problemas que dan los procesadores de texto tradicionales tipo Word, que hacen difícil manejar textos muy largos como una novela, reordenar capítulos o tener a mano las notas.
Además, hasta ahora sólo tenía versión para Mac, pero recientemente han lanzado la versión para Windows.
Para animaros a probarlo, ya que tiene una versión gratuita de 30 días naturales, es decir, que sólo cuenta el día que lo abrimos, he hecho este listado con las razones por las que me gusta tanto y me resulta tan útil:
1. Tener todo a la vista.
Puedes tener en la misma pantalla el texto principal, las notas, las referencias y el material de investigación, sin necesidad de abrir y cerrar ventanas o incluso aplicaciones.

2. Elegir el tipo y tamaño de letra de trabajo, independientemente del tipo de letra del manuscrito final.
No importa que cambies el tipo de letra a tu antojo, e incluso pongas distintos tipos y tamaños en los distintos capítulos por comodidad, capricho o cualquier otro propósito, el manuscrito final que cree Scrivener tendrá la tipografía estándar.

3. Trabajar a pantalla completa.
Si necesitas eliminar las distracciones, Scrivener tiene una opción para escribir a pantalla completa.

4. Editor de textos dividido en dos.
Si necesitas comparar dos textos, puedes dividir la pantalla en dos y trabajar en ambos a la vez.

5. Guardar las notas en varios formatos junto con el texto.
Tiene una zona en la que almacenar notas y material de referencia en diferentes formatos (textos (doc, txt, rtf, html, pdf, etc.) imágenes (jpg, tif, gif, etc.) y archivos de audio y video (mp3, wav, mov) entre otros.

6. Localizar y reorganizar capítulos con facilidad.
Los capítulos se pueden localizar y reorganizar con facilidad desde una estructura de árbol. Se pueden agrupar por carpetas para organizarlos mejor y conservar versiones anteriores, todos en el mismo documento, sin que eso influya en la versión final, ya que puedes seleccionar qué se incluirá en el documento final y qué no.

7. Panel de corcho.
En la vista panel de corcho podemos tener una vista general de toda la historia, y añadirle etiquetas con información adicional.

8. Vista en esquema o outline.
Igual que el panel de corcho, podemos tener una visión global de nuestro texto fácilmente.

9. Plantillas de novelas, guiones, guiones de audio, relatos, ensayos, etc.
Con estas plantillas, además de la estructura inicial y, en el caso de los guiones, el formato automático de los diálogos, el manuscrito compilado final tiene ya un formato profesional.

10. No tienes por qué escribir linealmente.
A veces algunas escenas se nos atragantan y nos impiden avanzar. Un buen truco es, sencillamente, dejar esa parte en blanco y continuar la historia más adelante, para retomarlo posteriormente. En Scrivener hacer eso es fácil, ya que podemos movernos de un capítulo a otro rápidamente.
11. Collections o colecciones.
Esta opción nos permite agrupar distintas partes de un documento (por ejemplo, todas las escenas en las que aparece un determinado personaje, o una subtrama), sin que eso afecta a su posición el documento.

12. Autoguardado y backup.
La función de autoguardado te evita disgustos, ya que va guardando el archivo donde le indiques a intervalos regulares cuando detecta un período de inactividad. Además puedes establecer backups automáticos en el formato de scrivener o en zip, y decirle cuándo eliminar esos backups.


13. Los textos pueden estar separados por secciones, pero forman parte de un único archivo.
Podemos dividir el texto en capítulos, escenas, etc. para trabajar con ellos con más facilidad, pero en todos momento forman parte de un archivo único, y como tal se compilarán.
14. Snapshots o instantáneas.
Como he contado un poco más arriba, yo suelo conservar las versiones antiguas de cada capítulo dentro de la carpeta correspondiente por si quiero dar marcha atrás, pero además, cuando vas a hacer un cambio grande o eliminar una buena porción del texto, puedes tomar una snapshot o instantánea del texto, para poder recuperar la versión anterior automáticamente si te arrepientes.

15. Tutorial interactivo.
Aunque está en inglés, el programa dispone de un tutorial interactivo, que es un proyecto de Scrivener que te lleva paso a paso a conocer el programa de un modo muy práctico.
16. Tiene un precio muy asequible.
Sólo cuesta 45$ (unos 32€) y suele ser fácil encontrar descuentos en páginas tipo Retailmenot o con motivo del NaNoWriMo.
17. Compila el texto en distintos formatos.
Una vez finalizado el texto, lo podemos compilar en doc, txt o rtf, por si necesitamos hacer los últimos retoques en otro procesador de texto, o directamente en pdf. También encontramos la opción de compilarlo como ebook en formato epub o mobi.

Como podéis ver, este programa se merecería una serie de artículos, pero siempre me daría la sensación de estar olvidándome de algo. De todos modos, espero que este resumen de mis características favoritas os anime a probarlo.
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