10 causas del bloqueo de escritor y cómo combatirlas

Hace un tiempo os conté mis 10 trucos para superar el bloqueo de escritor, pero para poder combatir un enemigo tienes que conocerlo, y el bloqueo es el mayor enemigo de un escritor. Por esa razón, paso a enumerar las 10 causas más habituales del bloqueo y las 10 formas de combatirlo:

1. Escribir y editar al mismo tiempo.

No importa cuántas veces edites un texto, cada vez que lo revises vas a cambiar algo. Y si te pones a editar en el capítulo 1, nunca escribirás el 2, así que separa completamente ambas actividades y no olvides que puedes escribir sin editar, pero no puedes editar si no has escrito nada previamente.

2. Compararte con los autores consagrados.

Todos esos autores, antes de serlo, fueron estudiantes, oficinistas, maestros o cualquier otra cosa y escribían en sus ratos libres, exactamente igual que tú, así que, ¿por qué no vas a llegar tú al mismo Olimpo, exactamente igual que ellos?

3. Miedo a escribir.

Tienes muchos sueños, muchas ideas, muchas ganas, pero no sabes cómo ponerlo en el papel.

Da igual, escríbelo. Si tienes algo escrito podrás editarlo, arreglarlo, corregirlo o incluso reescribirlo por completo si es una mierda, pero si no tienes nada con lo que empezar, no podrás mejorar.

4. Miedo a publicar.

Dar a conocer lo que hemos escrito es el gran miedo de cualquier escritor, por muy consagrado que esté.

Exponemos nuestro trabajo, que a veces ha surgido de lo más intimo de nuestro pensamiento o de nuestra experiencia, al ojo público y a la crítica, pero, ¿de qué otro modo podría gustarle nuestro trabajo a nadie si no les damos la oportunidad de leerlo, ya sea en un libro, un blog o cualquier otro medio?

No tenemos más opción, y los resultados, cuando te das esa oportunidad, pueden ser una gran fuente de motivación para seguir escribiendo.

5. Miedo a ser poco original.

No sé tú, pero yo ando siempre paranoica con que mis historias en realidad no sean más si no libros o películas que vi hace tiempo y que no recuerdo.

La buena noticia es que la historia más original que se te ocurra ya se le ha ocurrido a alguien. Y es una buena noticia porque todas las historias son variaciones de otras historias ya contadas, pero el modo en el que el autor la plantea, el punto de vista que adapta o el giro imprevisto que le da.

Así que deja de darle vueltas y escribe tu historia.

6. Falta de apoyo de la gente a tu alrededor.

Cuando alguien me pregunta a qué me dedico y contesto que soy escritora, normalmente me miran como si estuviera loca.

Cuando les explico que lo que aparece en internet no se escribe solo y que soy una de las personas que lo escriben, gracias a lo cual me voy ganando poco a poco la vida, me miran como si fuera extraterrestre,

Probablemente mi vida sería más fácil si me limitase a contestar “ama de casa”, pero me niego. Cuando decidí comenzar mi carrera como escritora lo hice con todas las consecuencias, y esta es una de las negativas.

Luego hay otro grupo de gente que, con la mejor de las intenciones, me aconseja volver al diseño de páginas web como freelance si quiero trabajar, porque es más seguro y tengo la experiencia y contactos necesarios.

Pero hay algo que no debemos olvidar, todo el mundo tiene sueños, la diferencia es que nosotros estamos persiguiendo el nuestro.

7. Hablar demasiado de tu obra.

Cuando dices que estás escribiendo, mucha gente te preguntará de qué va tu historia y si la cuentas con todo detalle, en el momento de sentarte a escribirlo te parecerá manida, poco original, y lo mismo ocurrirá si la analizas y planificas previamente de manera exhaustiva.

Deja que la historia te sorprenda mientras la escribes. Deja que crezca, que cambie, que se alargue o reduzca a su antojo.

Lo que hace adictiva esta profesión son esas breves pero intensas epifanías en las que notas que todo toma forma y que realmente estás haciendo algo bueno.

Sin esos instantes este oficio no es ni la mitad de atractivo.

8. Escribir pensando en críticos o tendencias de mercado.

Hace cuatro años estaban de moda los libros de intriga y transfondo religioso.

Hace tres años los libros de novela histórica.

Hace dos, los de vampiros.

Ahora, las novelas nórdicas.

¿Realmente quieres ser uno más?

Escribe tu propia historia.

¿O acaso sabes qué se va a poner de moda el año que viene?

9. Dudar sobre lo escrito.

¿Se entenderá lo que quiero decir?

¿Estoy contando todo lo que quería contar?

¿Le estoy sacando todo el partido posible a la historia y a los personajes?

¿Tendré talento?

Todas estas son legítimas preguntas, pero no durante la fase de escritura, sino la de edición, así que entiérralas bien hondo hasta que sean necesarias.

10. ¿Merece la pena?

Tienes una vida más o menos agradable, para qué complicártela, además hoy has quedado con unos amigos, o estás cansada y te apetece echarte en el sofá a ver una peli, o tienes una pila de dos metros de ropa por planchar…

Y los días pasan y tu libro o guión u obra de teatro siguen inconclusos.

No pierdas nunca de vista tu objetivo. Ponte un cartel, una alarma en el móvil, imagina tu libro entre los que están en tu estantería o a ti recogiendo el Oscar al mejor guión original.

Tenlo presente 24 horas al día, 7 días por semana, 52 semanas al año para no olvidarlo ni por un momento.

Si te ha gustado este artículo y quieres que te ayude a terminar tu libro, matricúlate en mi taller ¡Termina tu maldito libro! (Productividad para escritores)

¿Quieres aprender más?

22 comentarios en “10 causas del bloqueo de escritor y cómo combatirlas

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Hola. Gracias por recordarnos aspectos de este sueño que es escribir y que a veces olvidamos. Reconfortan y animan vuestras pautas. Un abrazo.

  3. Hola,quisiera saber que opinas especificamente sobre el punto 3 acerca del temor a escribir. Cuáles crees que sean las razones por las cuales tenemos miedo a escribir.

    Por lo demás, creo que le voy a dedicar un rato a tu blog para aprender. Dicen que cuando el alumno esta preparado los maestros aparecen.
    Lo último en el blog de Alexander: Temor a escribir¿Cómo vencerlo

    1. En realidad creo que del punto 3 sólo hay una causa: inseguridad. Creemos que lo que escribimos es malo, que no le va a interesar a nadie, que vamos a quedar en ridículo… Incluso si anteriormente hemos tenido algún éxito pensamos que podemos haber perdido nuestro “toque”, o que fue una simple casualidad y en realidad no tenemos talento. De hecho, tú lo has descrito perfectamente en tu artículo que, por cierto, me ha gustado mucho.
      Por eso opino que la única solución a eso es escribir, aunque sepamos que lo que estamos escribiendo no vale nada, incluso si estamos seguros de que nunca se lo dejaremos ver a nadie. Una vez que tengamos algo, aunque sea una chorrada, podremos empezar a trabajar en ello, editarlo, corregirlo, sin eso sólo tenemos proyectos.
      Además mi experiencia es que el oficio de escribir tiene mucho de ejercicio, cuanto más escribes más fácil te resulta hacerlo, en cambio cuando te detienes es más difícil retomarlo.
      Muchas gracias por tu comentario y por tus palabras sobre mi blog, un saludo.

  4. Me he enganchado en estos consejos porque son bastante útiles. Pero hay algo que me pasa y creo que es común entre las personas que escribimos, aunque en mi caso son informes de investigación, me refiero al momento de iniciar la escritura cuando no sabemos cómo empezar o por dónde empezar. ¿Qué consejos podrías darnos para evitar ese bloqueo también?

    1. El comienzo del texto siempre es difícil, porque tiene que enganchar al lector. En mi caso, lo que mejor me funciona es precisamente saltarme la primera y empezar con la segunda, o incluso más adelante. Normalmente, cuando dejo de concentrarme en el comienzo, se me ocurre enseguida esa primera frase.
      Espero que esto te ayude; muchas gracias por tu comentario y un saludo.

  5. Es verdad que solamente el deseo de escribir no allana el camino. Todos tenemos diferentes maneras de engancharnos a la escritura. Pero creo que Virginia Woolf tenía razón cuando decía que una mujer, para escribir, necesitaba dinero (aunque esto puede obviarse) y un cuarto para ella sola. Cuando se está inspirado, se puede garabatear hasta sobre una servilleta de papel. Pero cuando se trata de corregir, cuando llega la parte que más cuesta… necesitamos ese rinconcito propio.
    Es muy esclarecedor tu blog Yolanda, y me alegra participar de él.
    Saludos cordiales!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CommentLuv badge