Del arte de tomar notas

cuaderno de notasBancos para la foto.

Revisando mis notas en busca de un tema para hablaros hoy, me encontré esta enigmática frase: bancos para la foto.

Sin más explicación. Bancos para la foto

La leí, la volví a leer. Intenté relacionarla con todos los proyectos que tengo en marcha en este momento y nada. No tenía ni idea de que había querido decir con esa frase, bancos para la foto.

Intenté recordar cuándo la había anotado, en qué contexto, pero tampoco me sirvió de nada. No recordaba que hubiera hecho nada de particular el pasado 2 de noviembre. Además estaba en la carpeta Inbox de mi cuenta de Evernote, así que su ubicación tampoco me daba ninguna pista.

Es evidente que en aquel momento me pareció lo bastante importante como para apuntarla, y que esas cuatro palabras serían suficientes para recordar de qué tema se trataba, pero toda esa información había escapado de mi cabeza.

Para mí, tomar notas es algo fundamental en el trabajo de escritor. La memoria no es nada fiable. Mucha gente, incluido Einstein, cree que si algo se te olvida es que no era lo bastante bueno, pero yo no estoy de acuerdo. Igual que puedes olvidar cosas importantes, puedes olvidar buenas ideas. Y además, no sólo las buenas ideas son útiles, a veces una mala idea puede ser la semilla de otra buena.

Por esa razón apunto todo, aunque luego no lo vaya a utilizar.

Pero apuntar es sólo la primera parte de la tarea, también hay que organizar esas notas para localizarlas después, asegurarnos de que no se pierden, etc. Para ello te doy una lista de buenas prácticas para tomar notas:

1. Ten siempre a mano las herramientas necesarias.

Si te gusta tomar tus notas a mano, procura tener papel y lápiz siempre a mano, en la mesita de noche, en tu bolso o mochila, en cada habitación de tu casa, en tu coche… No dejes que ninguna idea se te olvide por no tener dónde apuntarla.

Si prefieres tomar notas en un formato digital, hay varias aplicaciones que puedes utilizar y de las que ya te he hablado. Mi favorita es Evernote, porque te permite organizar las notas en Libretas, anidarlas, etiquetarlas y localizarlas fácilmente. Además esas notas pueden incluir todo tipo de archivos, notas de audio, etc.

Evernote, además, tiene una extensión para los navegadores que permite capturar fragmentos o páginas web completas, y una versión para móvil y tablet que incluye widgets para poder tomar todo tipo de notas rápidamente.

Por supuesto, tus notas se sincronizan automáticamente en todos tus dispositivos, así que si tomas una nota con tu móvil o tablet, la encontrarás en tu ordenador la próxima vez que te sientes a escribir.

Y Evernote no sirve únicamente para tomar notas. Yo lo utilizo para muchas cosas más, entre otras, para escribir los artículos de mi blog, incluido este. De ese modo los tengo ya archivados por categorías y puedo acceder a ellos desde cualquier dispositivo. Se puede usar para cualquier tipo de textos, aunque yo, para textos largos como mi novela, prefiero Scrivener, porque tiene muchas más herramientas específicas para esa tarea.

Scrivener también es muy útil en cuanto a las notas se refiere, ya que permite tenerlas delante mientras escribes, y éstas también pueden ser todo tipo de archivos, páginas web, referencias, etc.

Además de Evernote, existen muchas otras aplicaciones que permiten tomar notas y mantener éstas organizadas como OneNote o Google Keep. Pero lo más importante es, como dije al principio, tener siempre algo a mano con lo que tomar notas cuando surge la inspiración.

Otro método para tomar notas rápidamente son las aplicaciones de Grabadora de sonidos para móviles, sobre todo si se trata de una anotación larga y no tenemos mucho tiempo para andar tecleando.

2. Procura que las notas sean claras.

No uses códigos complicados, y anota todo lo que quieras recordar. No confíes en que haciendo una referencia breve, con unas pocas palabras, volverá a tu cabeza el pensamiento completo original. (Si no, pensad en mi ejemplo “Bancos para fotos”, que ha resultado demasiado críptico para ser útil). Vale más perder un par de minutos en hacer una buena anotación que un par de horas dándole vueltas a qué demonios quisiste decir. Lo mismo aplica para la mala letra. No hace falta hacer caligrafía de redondilla, pero sí asegurarse de que posteriormente será legible.

También es buena idea empezar la nota con una referencia al tema de que se trata, por ejemplo el título de tu novela, o de tu blog.

3. Mantén siempre ordenadas las notas.

No sirve de nada que tomes muchas notas, si estas son un conjunto de papelitos que pueblan tu mesa o tu cartera sin ningún tipo de orden. Tienes que poder encontrar una nota rápidamente, o consultar todas las que traten de un tema común de manera eficaz.

Por ello es importante tener siempre a mano una buena herramienta para tomar notas, ya sea en forma de cuaderno o de aplicación, como hemos visto en el primer punto, para no tener que recurrir a trozos de sobres, o al reverso de recibos que pueden terminar en la basura sin darnos cuenta. Lo mismo se puede decir de la colección de post-it pegados alrededor de la pantalla del ordenador o en tu pizarra de corcho y que terminan despegándose y cayendo, o traspapelándose entre las páginas de algún cuaderno o libro.

Pero además de tener a mano las herramientas necesarias, debes acostumbrarte a pasarlas rápidamente a su cuaderno correspondiente, a su carpeta de Evernote o de Scrivener, o al contenedor que uses para ellas. Cuando estoy fuera de casa, aunque siempre llevo una libreta y un estuche lleno de bolígrafos y lápices para tomar notas, suelo usar Evernote para tomar notas, y lo tengo configurado para que guarde esas notas en la carpeta inbox. Cuando llego a casa, repaso esa carpeta y en ese momento archivo cada nota en su lugar correspondiente. Nunca dejo pasar mucho tiempo en hacer esto, porque si me descuido, como ha pasado en esta ocasión, me ocurren cosas así, que no recuerdo en qué Bancos ni en qué Fotos estaba pensando.

Hago lo mismo con las notas que tomo en las libretas que tengo repartidas por mi casa, porque no sé a vosotros pero a mí las ideas se me suelen ocurrir cuando estoy ocupada en tareas que no requieren mucha concentración como planchar. O justo cuando estoy a punto de dormirme y estoy demasiado cansada para volver a encender el ordenador.

4. Organizar notas en un proyecto concreto, por ejemplo, una novela.

En el punto anterior hemos visto que es importante tener una cosa en cada sitio y un sitio para cada cosa, pero si tienes una cantidad grande de anotaciones, por ejemplo en una novela, tenerlas todas juntas sin más, en una larga lista, no ayudará a localizarlas fácilmente, para eso hay que organizarlas de algún modo. Esta organización dependerá de las características de cada proyecto, pero yo aprovecho las herramientas de Scrivener para ordenarlas de la siguiente manera: en la carpeta Investigar, que es donde se guardan todas las notas y el material de consulta de los proyectos, creo una carpeta por cada personaje, y otra general, de ese modo si la nota se refiriere a uno de los personajes va a su carpeta y si no, va a la general. Después creo Etiquetas para cada trama y subtramas, y aplico a cada nota aquella a la que corresponda. Por último, utilizo las Colecciones o Recopilaciones (el nombre varía según sea la versión Windows o Mac) para agrupar las notas con su escena correspondiente. Las Recopilaciones son una especie de carpeta virtual en la que puedes agrupar distintos documentos y notas de tu proyecto sin necesidad de moverlos de su sitio.

Con este sistema, puedo consultar las notas que corresponden a un personaje, a una trama o a una escena rápidamente y sin necesidad de replicar esas notas en distintos lugares. Además puedo utilizar el buscador y sus distintas opciones para localizar una nota en particular.

Este tipo de orden es el que a mí me resulta más práctico para mi novela, pero lo ideal es que cada uno cree el que mejor le convenga para su proyecto.

5. Ten las notas siempre a mano.

Todo lo visto hasta ahora no sirve de nada si no podemos tener cerca nuestras notas en todo momento. Para esto es muy útil Scrivener, porque, a diferencia de otros editores de texto, te permite tener las notas en el mismo sitio en el que escribes tu texto, ya sea una novela, un guión o un texto de no ficción. Pero, en cualquier caso, es importante tener siempre accesibles las notas mientras trabajamos para hacer consultas cuando lo necesitemos sin pérdida de tiempo.

6. Haz copias de seguridad.

Si se perdieran las notas de mi novela me daría un ataque, no sería tan grave como perder el manuscrito, pero estaría cerca. Me quedaría siempre la duda de si olvidé incluir algo importante en ella. Pero en mi caso, las notas están guardadas en Scrivener y este hace copias de seguridad de todo el proyecto automáticamente  y con frecuencia en distintas ubicaciones.

Vosotros deberéis hacer copias también en el sistema que uséis para guardar vuestras notas.

P.S.: Al final logré acordarme de qué significaba Bancos para la foto, y resulta que no tenía nada que ver con mi novela, ni con ninguno de mis proyectos, sino con el colegio de mis hijos.

 

 

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5 Respuestas

  1. Yo me reconozco un auténtico desastre para las notas. Y además soy un auténtico desastre para la memoria. Se me olvidan muy buenas ideas. La ventaja es que también se me olvida que las he tenido.
    ¡Vaaaaale! Lo reconozco: a la vejez, viruelas. Estoy intentando ser más ordenado con las notas. Las sigo escribiendo estocásticamente, pero con marcadores «fosforitos» de páginas logro tener a raya la entropía.

    • Yo intento ser cada vez más organizada para ahorrarme disgustos, pero siempre hay algún desliz que otro. Ahora mismo tengo varios post-it mirándome acusadores al pie del ordenador, a donde han caído por haberlos dejado demasiado tiempo pegados en la pantalla en vez de archivarlos.

      Gracias por tu comentario, como siempre, y un abrazo.

  2. Qué gracia me ha hecho tu “bancos para la foto”, me he encontrado alguna vez en esa situación y lo peor no es no entender qué quería decir sino la “comida de olla” que viene después…
    Se me ocurre que quizás querías escribir sobre bancos de imágenes…
    Nunca he escrito mis artículos en Evernote, lo hago en Scrivener, me enlazo el artículo una vez publicado y soy tan friki que escribo en MarkDown para poder exportar directamente a html…

    • Yo sigo escribiendo mis artículos en Evernote un poco por inercia. Conocí Evernote antes que Scrivener y tengo allí todo desde el principio, ideas, artículos publicados, artículos a medio escribir, etc, moverlo todo a Scrivener ahora sería un problema.

      Lo de los bancos para la foto al final resultó ser para la foto de navidad del cole de mis hijos 😀

      Gracias por tu comentario, un saludo.

  1. 2 diciembre 2016

    Información Bitacoras.com

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