La trampa de los primeros capítulos

Se te ocurre una idea, una idea estupenda, claro, como todas las tuyas. Comienzas a escribir y, cuando llevas unos cuantos capítulos, la historia toma un derrotero diferente y tienes que modificar todo lo que has escrito hasta el momento. Así que lo reescribes, avanzas un poco más, pero un nuevo elemento viene a cambiarlo todo, y de nuevo toca reescribir. Y avanzas otro poco y… el tiempo pasa entre reescritura y reescritura y nunca terminas el primer borrador.

Pues aquí hay una verdad incontestable: la principal diferencia entre un autor publicado y tú es que él terminó su libro y tú no.

No importa lo maravillosa que sea tu historia, o el talento que tengas para escribir, las editoriales no publican obras inconclusas a no ser que seas un autor consagrado y muerto.

Por eso no hay que caer en la trampa de los primeros capítulos. Si la historia te lleva por otros derroteros, aguanta la tentación y continúa escribiendo; ya reharás el principio una vez finalizada la historia. No sólo impedirá que estés volviendo una y otra vez sobre tus pasos, sino que, al tener una visión completa de tu historia, las modificaciones serán mucho mejores al final, que las que vayas haciendo sobre la marcha.

También puede ocurrir que tengas clara la historia, pero no se te ocurra cómo empezarla.

Todos sabemos lo importante que es un buen comienzo en una novela, es lo que lleva al editor a seguir leyéndola y a valorar si la publica o no, y lo que hace que el lector se enganche y quiera leer más. Y todos tenemos en la cabeza grandes comienzos de novelas: “Es una verdad universalmente conocida que un hombre soltero poseedor de una gran fortuna, desea encontrar una esposa” (Orgullo y prejuicio de Jane Austen(1813)), “Las familias felices se parecen, las desdichadas lo son cada una a su manera” (Ana Karenina, Lev Tolstoi (1877)), “El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5.30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo” (Crónica de una muerte anunciada, Gabriel Garcia Marquez(1981)).

Yo incluso tengo presente una cita que, si no recuerdo mal, es de Samuel Goldwyn refiriéndose a las películas: Comienza con un terremoto y sigue subiendo a partir de ahí.

Es difícil ponerse a escribir con esos estándares en mente, así que la solución es saltarse ese paso, comenzar a escribir la historia más adelante o incluso por el final, y una vez que tengas claro esa parte, será mucho más fácil escribir los primeros capítulos.

Lo importante es escribir, escribir y escribir.

Si te ha gustado este artículo y quieres que te ayude a terminar tu libro, matricúlate en mi taller ¡Termina tu maldito libro! (Productividad para escritores)

[soliloquy id=”6130″]

12 comentarios en “La trampa de los primeros capítulos

  • Pingback: Bitacoras.com

  • el 1 marzo 2011 a las 12:13
    Permalink

    Un poco de aliento es esta entrada, la verdad, porque me encuentro escribiendo una historia y ando atascada en una parte del principio, porque no sé cómo seguir en estos momentos (sé qué pasará, pero no sé cómo escribirlo).

    Gracias por una entrada tan interesante, un beso^^
    Lo último en el blog de @isi_41: Recuerdos vuestros

    Respuesta
    • el 1 marzo 2011 a las 13:33
      Permalink

      En mi opinión tienes dos opciones: escribir esa parte como sea y luego editarla y modificarla hasta que sea como tú quieras, o saltártela y continuar la historia más adelante, y cuando lo tengas claro volver sobre esa parte. Lo importante es no dejar que eso suponga una causa de bloqueo.

      Un abrazo y muchas gracias por tu comentario.

      Respuesta
  • el 7 marzo 2011 a las 9:06
    Permalink

    También depende de la extensión de la historia: no es lo mismo dedicarse en cuerpo y alma a una novela que a un relato corto. Si bien las editoriales no compran el segundo tipo de historias, sí son las primeras a las que cualquier escritor ha de hacerle frente. En mi opinión, No se puede empezar a escribir algo largo si antes no dominas lo corto. Y es en este punto cuando ya has adquirido la suficiente experiencia como para valorar qué ideas te llevarán hacia el sitio que has planificado, abandonas el continuo reescribir y eres capaz de tener una visión global de toda la historia en vez de ir partiéndola en inconclusos capítulos.
    Gran entrada, inspiradora. 🙂
    Lo último en el blog de ivsu: El hilo del que penden los sueños – Relato

    Respuesta
    • el 7 marzo 2011 a las 22:57
      Permalink

      Discrepo, no creo que el cuento sea el paso previo a la novela, creo que son procesos completamente distintos. Hay muchos autores que sólo han escrito novelas y nunca han escrito un cuento, y también se da el caso contrario.
      De todos modos, te agradezco que hayas encontrado mi artículo inspirador. Un abrazo.

      Respuesta
  • el 10 marzo 2011 a las 17:32
    Permalink

    Comienza con un terremoto y sigue subiendo a partir de ahí…jeje
    Me encanta, muchas gracias por este post lleno de buenos consejos.

    Respuesta
  • el 24 marzo 2011 a las 9:49
    Permalink

    La presión de escribir un buen inicio y la disciplina para continuar la historia, ¡los dos pilares del escritor! 🙂

    Respuesta
  • Pingback: Escribiendo mierda - Tinta al sol

  • Pingback: ¿Es mejor ser escritor de mapa o escritor de brújula? – Tinta al sol

  • Pingback: Consejos para antes, durante y después de NaNoWriMo – Tinta al sol

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CommentLuv badge

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.