Relato: Estoy muerto

Con este amargor tan extraño que dejan algunas palabras releí su nota. “Estoy muerto”, decía.

Pensé que se refería a que se aburría desde que se jubiló. O a que sentía su vida vacía desde que murió mamá. O incluso a que estaba agotado por recoger todos los días a los niños del colegio, darles la merienda, y cuidarlos hasta que yo regreso del trabajo.

Si es que hay días que, cuando llego, los tiene bañados, cenados y acostados…

Cuando me armé de valor y le pregunté directamente, me sonrió como si aún fuera su niña pequeña, sacudió la cabeza y en voz baja respondió:

— Mientras me necesites, no me iré a ninguna parte.

Sólo espero que el olor se pueda disimular.

 

 

13 comentarios en “Relato: Estoy muerto

  • Pingback: Bitacoras.com

  • el 12 mayo 2011 a las 10:50
    Permalink

    Espero que estés inspirada y continúes el relato, está intrigante, me gusta, continua.
    Un saludo.

    Respuesta
    • el 12 mayo 2011 a las 10:52
      Permalink

      Gracias, me alegro de que te haya gustado. No se me había ocurrido continuarlo, pero la verdad es que también sirve como inicio de una historia más larga. Tomo nota.

      Muchas gracias por tus palabras y un saludo.

      Respuesta
  • el 14 mayo 2011 a las 18:28
    Permalink

    Si es que con lo clarito que te lo ha dicho… las mujeres siempre buscando las vueltas.
    Me pareció muy bueno. Como Micro me llega, pero es cierto que podría ser sólo un comienzo también.
    Lo último en el blog de CYBRGHOST: PERFIL GRIS

    Respuesta
    • el 16 mayo 2011 a las 8:54
      Permalink

      Las mujeres somos así, como dice Mark Gungor en este vídeo http://www.youtube.com/watch?v=0BxckAMaTDc los cerebros de los hombres están compartimentados y los de las mujeres llenos de cables que conectan todas las zonas y por los que nunca deja de pasar información 😀 Vamos, que nos encanta comernos la cabeza.
      Por eso ahora estoy dándole vueltas a cómo continuar la historia 😉
      Un saludo y muchas gracias por tu comentario.

      Respuesta
  • el 29 octubre 2011 a las 9:18
    Permalink

    Muy bonito. Quizá mucho más impactante sin la última frase…

    Respuesta
  • Pingback: Relato: Humo - Tinta al sol

  • el 8 enero 2015 a las 4:47
    Permalink

    Yolanda, admiro tu creatividad. Tus microrelatos son terroríficamente buenos. ¡Te felicito! Saludos desde Córdoba, Argentina.

    Respuesta

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

CommentLuv badge

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.