Los que se resignan y los que no

A mi modo de ver, el mundo se divide en dos tipos de personas: las que se resignan y las que no.

Las que se resignan viven una vida que no es como esperaban.

A los que no se resignan, la vida les resulta inesperada.

Unos son moderadamente infelices y felices de vez en cuando, y para otros no hay nada moderado.

No eliges estar en un bando o en otro. Todo lo más, puedes esforzarte por cruzar al otro lado, pero tarde o temprano, sin que te des cuenta, si eres de los que se resignan terminarás rindiéndote. Y si eres de los que no, habrá ocasiones en las que te rindas, pero tarde o temprano, sin que te des cuenta, volverás a luchar, sin tener la certeza de si lo haces contra gigantes o contra molinos.

O no, qué se yo, son las 4:00 h. de la madrugada y tengo una moderada cantidad de alcohol en sangre,

Ahora supondréis que lo relacionaré de algún modo con la escritura, pero esta vez os toca hacerlo a vosotros, si os apetece. Total, ya os avisé que a cambio de mis artículos útiles os tocaría aguantar mis rollos de vez en cuando.

Aunque quizás ponga en boca de uno de los personajes de mi novela estas palabras. Tengo a uno en mitad de una escena a punto de soltar un discurso sobre otra cosa, quizá le haga decir esto en su lugar, a ver a dónde le lleva todo esto.

Pero lo más seguro es que mañana (o pasado), cuando lo relea, este texto apresurado me parezca una sarta de estupideces.


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9 comentarios en “Los que se resignan y los que no

  • Pingback: Bitacoras.com

  • el 18 febrero 2013 a las 18:35
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    jejejeje pues muy buenas las reflexiones… a veces el alcohol y la madrugada nos llevan a un nirvana y nos ponen lucidos….

    Respuesta
    • el 19 febrero 2013 a las 12:22
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      Sobre todo la madrugada, cuando todo el mundo duerme y estás realmente solo con tus pensamientos.
      Un saludo y muchas gracias por comentar.

      Respuesta
  • el 18 febrero 2013 a las 19:13
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    Pues a mí me ha parecido una reflexión muy sabia. Nunca me lo había planteado de esa forma. Probablemente tengas razón, podemos modificar nuestra conducta a veces, pero nacemos con una tendencia que es más fuerte que nosotros. Y la naturaleza siempre vuelve. (No sé si esta última frase es muy afortunada, aún así la dejo porque creo que se entiende lo que quiero decir)

    Lo segundo es más atractivo sobre el papel pero en la vida real pocos optan por esa forma de vida, por eso los que la asumen son poco comprendidos. Escribir es una forma de no resignarse, de emprender aquello que necesitas y deseas aunque la corriente pretenda arrastrarte en sentido contrario, el de la comodidad y las ganancias a la vista. Pero no se trata solo de la escritura, es una actitud que concierne a la vida en general.

    Aún así, muchos se engañan ubicándose en el grupo soñador.

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    • el 19 febrero 2013 a las 12:23
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      Es a la conclusión que estoy llegando, que eres como eres, y si el cuerpo te pide escribir o hacer cualquier cosa a contracorriente de la masa, al final ese impulso prevalece.
      Muchas gracias por tu comentario. Un saludo.

      Respuesta
    • el 26 febrero 2013 a las 12:44
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      Es curioso que a muchos escritores nos pase eso, quizás sea la razón por la que escribimos. Muchas gracias por leerme y comentar.

      Respuesta

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