Textos largos versus textos cortos

Esta es una entrada breve para compartir con vosotros una sensación que tengo: cuanto más metida estoy en mi novela, cuanto mejor va ésta, menos inspiración tengo para crear microrrelatos. Tanto es así que, los últimos relatos me han salido más largos de lo habitual en mí.

De hecho, también vengo notando un descenso en vuestros comentarios a los mismos, y no sé si es porque preferís los micros ultrabreves o, sencillamente porque los últimos no se prestaban tanto a opinar.

De cualquier modo, siento como si, al estar centrada en escribir textos largos, los cortos me supusieran un esfuerzo mayor, como si la zona de mi cerebro que crea textos de una determinada longitud fuera muy distinta de la que crea textos breves.

¿Tenéis vosotros esa sensación? Cuando os concentráis en escribir textos largos, ¿os resulta difícil crear textos cortos y viceversa?


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13 comentarios en “Textos largos versus textos cortos

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  2. Me cuesta mucho menos escribir textos largos o que forman parte de una novela, porque no siento la presión de un final sorprendente, resolutivo y original, y además me puedo dejar llevar, por reflexiones, o cambios de tono.
    El relato corto es muy denso y exige como sabemos que no nos desviemos apenas de su nudo y desenlace.
    A veces, no sé si te pasará a ti, un proyecto de relato corto, sin la presión de un final, se puede convertir en el principio de la madurez del capítulo de una novela.

    1. Precisamente por eso siento como si usásemos distintas partes del cerebro, porque el proceso es muy distinto y como ahora estoy concentrada en la novela me cuesta “cambiar el chip”.
      Veo que no son sólo manías mías, que le pasa a más gente, eso siempre es tranquilizador 🙂
      Muchas gracias por tu comentario y un saludo.

    1. Eso daría para otra reflexión.
      Yo viví hace un tiempo una situación similar, se me ocurrían muchos microrrelatos, pero era incapaz de avanzar con mi novela. En mi caso el problema era que la novela no era tal, porque no tenía una historia detrás, era sólo un concepto. Me había centrado en escribir sobre lo que me gustaría escribir, en vez de escribir sobre lo que me gustaría leer (lo cuento aquí). Cambié de novela, como dije en su día en Haz lo que digo… y desde entonces todo ha sido mucho más fácil.
      Espero que tú también rompas pronto el bloqueo. Un saludo y muchas gracias por tu comentario.

  3. Yolanda, para mi, siempre cuesta más un microrrelato que un relato con formato (digamos, de 2 a 4-5 páginas). Siempre que me sale una frase corta, me vienen otras ideas a la cabeza y acabo metiéndome en la atmosfera, la descripción del personaje, diálogos…
    Eso si, lo de escribir una novela, por ahora, ni lo intento…
    ¡1 abrazo!
    Lo último en el blog de Oleguer Solsona: Interrogantes (VII)

  4. Pues mi problema es sostener la atención en un solo proyecto por tiempo suficiente como para terminarlo. Mi mente salta constantemente de una historia a otra, como un mono que va de rama en rama. Lo peor es que todas son historias que van para largo, así que tengo unos veinte proyectos y todos avanzan a paso de caracol…

    1. Es importante intentar centrarse, pero cuesta. Yo tengo cuadernos con anotaciones de varias historias, pero sólo avanzo con la novela que me ocupa. Apunto todo lo que se me ocurre para las otras para no olvidar nada.
      Un saludo y gracias por tu comentario.

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